Redacción Ecología


El alcaudón dorsirrojo atraviesa un momento crítico en el País Vasco. Esta es la conclusión a la que ha llegado el investigador de la Universidad Complutense de Madrid, José Luis Tellería, tras analizar la evolución de dos poblaciones de esta especie a lo largo de cuatro décadas: un declive del 95% sobre la población que había a mediados de los años setenta. El artículo, publicado en la revista científica de SEO/BirdLife Ardeola: International Journal of Ornithology, analiza también una serie de posibles causas que podrían estar detrás de la caída en picado de esta especie en estas localidades, así como en el conjunto de Euskadi donde tradicionalmente ha sido abundante en sus campiñas. De hecho, en Bilbao y su entorno, forma parte del grupo de aves denominadas popularmente como ‘Txinbos’, compuesto por más de veinte especies de aves insectívoras y canoras, en otros tiempos muy cazadas por los lugareños, pero a día de hoy todas ellas protegidas.

Alcaudón dorsirrojo ©aaltair-shutterstock

 

Dos poblaciones al borde de la extinción

Para estudiar la evolución de la población de alcaudón dorsirrojo, el autor escogió dos puntos separados entre sí 50 kilómetros y, a su vez, representativos del hábitat reproductor de esta especie en el País Vasco. Por un lado, el municipio de Ea, una zona de campiña costera dedicada a la producción de heno y, por otro, un área de pastos y brezales de interior, en Landa, ambos en la provincia de Vizcaya.

Se trataba de averiguar si estas poblaciones de alcaudón dorsirrojo habían disminuido antes del inicio del programa de seguimiento de aves comunes (Sacre) de SEO/BirdLife en Euskadi, en 1998. Ciertamente, desde esta fecha, SEO/BirdLife ha detectado una caída del 58% (año 2015) y del 75% (año 2016) de la especie en el País Vasco.

Arriba, distribución del alcacudón dorsirrojo en España y localización del País Vasco con las dos áreas de estudio. Abajo, distribución de la cobertura arbórea, edificios (pequeños polígonos negros) y parejas reproductoras de alcaudón dorsirrojo en 1974-75 (círculos, izquierda) y 2014-16 (estrellas, derecha).

Pero estas cifras  son aún más dramáticas si se consideran los datos previos al Sacre. “Concretamente desde 1974-1975 los resultados de los censos indican un colapso de las dos poblaciones estudiadas, con una pérdida del 95% de las parejas reproductoras en los últimos 40 años”, explica el autor.

Precisamente el número de parejas reproductoras en Ea pasó de 24 y 21 en 1974 y 1975 respectivamente a solo una pareja en 2014 y a ninguna en 2016. De igual manera el número de parejas reproductoras en Landa cayó de 22 en 1974 y 15 en 1975 a dos parejas en 2014 y a solo una en 2016 (véase tabla 1). Combinando los resultados de ambas localidades, el número medio de parejas pasó de 41 a 2, es decir, se ha perdido el 95% de su población en un periodo de 40 años.

 

Declive generalizado

Se trata de un declive alarmante a escala local pero que concuerda con la tendencia general que parece experimentar la especie en el conjunto del País Vasco. El Sacre a escala autonómica ha cubierto prácticamente todo Euskadi, y estima un descenso del 69% en el periodo 1998-2017. Observaciones a largo plazo realizadas por el autor confirman de igual manera esta caída poblacional, por lo que sugiere una revisión de su estatus de conservación a escala autonómica, donde actualmente no está evaluada.

 

Paisaje en Ea, una de las localidades prospectadas, en la costa vizcaína ©José Luis Tellería

De igual manera, en el conjunto de España, también muestra una tendencia negativa, ya que desde 1998 la especie ha perdido algo más del 50% de sus efectivos, también según datos del Sacre. Unas cifras que contrastan con la evolución del alcaudón dorsirrojo a escala europea, donde según los últimos censos de EBCC (European Birds Census Council), hasta 2015, la especie se encuentra estable.

De hecho, hay registros publicados que indican que este alcaudón propio de pastizales húmedos era abundante en los años sesenta en Euskadi, y algunos estudios a gran escala en las décadas ochenta y noventa no muestran ningún cambio significativo en este territorio. De acuerdo con estas referencias, Tellería sugiere que “el declive de esta especie en el País Vasco ha ocurrido fundamentalmente en los últimos 20 años, aunque hay indicios de que esta caída poblacional se inició mucho antes de 1998”.

 

Causa más global que local

¿Pero, cuáles son las causas que habrían llevado al borde de la extinción local al alcaudón dorsirrojo en dos áreas donde tradicionalmente ha sido abundante? Para averiguarlo el autor examinó diferentes variables. Por un lado, el posible efecto negativo de las plantaciones forestales en 2014-2016, que desplazaron tres territorios originalmente ocupados durante 1974-75 por parejas reproductoras en Ea y cinco territorios en Landa (figura 1). Sin embargo, esta no parece ser la causa, ya que la pérdida de parejas actual es mayor de la que le correspondería por el avance forestal.

Tabla 1

 

Según los cálculos estadísticos realizados por Tellería, si la desaparición de hábitat en Ea ha sido de un 20%, le correspondería una pérdida de 5 parejas en lugar de las 23 y 21 perdidas en los conteos de 2014 y 2016. De manera similar, los campos abiertos en Landa se redujeron un 40%, a lo que cabría esperar una pérdida de 9 parejas reproductoras en lugar de las 20 y las 14 perdidas en 2014 y 2016 respectivamente.

Por tanto, la suma de estos efectos relacionados con la pérdida de hábitat no parecen tener la consistencia suficiente para ser la causa directa de la reducción poblacional de esta especie en ambas localidades. Por ello, que el autor sugiere la existencia de procesos distintos a la alteración del medio como los causantes de este declive: “Dadas las diferencias ambientales entre Ea y Landa, puede concluirse que el colapso poblacional de ambas poblaciones está relacionado con una influencia medioambiental que ambos lugares comparten. Esto excluye también el efecto de la proliferación urbana, que ha sido alta en Ea pero extremadamente baja en Landa”, explica Tellería. Y como a pesar de todos los cambios en el entorno la disponibilidad de hábitat sigue siendo abundante parece que ni los cambios paisajísticos ni la expansión urbanística explican del todo el colapso de estas dos poblaciones, argumenta el estudio.

Por otro lado, parece que las prácticas agrarias relacionadas con la PAC, que hubieran podido afectar a la disponibilidad de posaderos y lugares de cría, tampoco están detrás del declive, ya que el autor no ha observado un descenso importante en estos sitos desde el primer censo, y además esta especie mantiene una alta plasticidad en la selección de alimento y los lugares de nidificación.

Hábitat del alcaudón dorsirrojo en, Landa, la segunda localidad prospectada, en el interior del País Vasco ©José Luis Tellería

Por otro lado, tampoco hay evidencia de que las áreas de estudio hayan recibido tratamientos con biocidas; ni existe información acerca de la existencia de un potencial cambio en la comunidad de predadores que pudiera afectar a esta especie en ambas localidades.

De esta manera, Tellería deja abierta la puerta a una investigación más exhaustiva en busca de las causas del declive de estas especies en estos puntos, ya que según su opinión, “esta tendencia no se explica por la expansión del arbolado o la urbanización de las áreas de estudio. Sin embargo, debido a las diferencias ambientales de las dos áreas, se puede suponer que el declive probablemente estaría relacionada con una mezcla de efectos climáticos, geográficos y de hábitat actuando a diferentes escalas”.


Referencia:

Viejos conteos sugieren el colapso de dos poblaciones de alcaudón dorsirrojo Lanius collurio. (2018). José Luis Tellería. Ardeola, 65(2).

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