Albert Rivera ha adelantado este lunes en una entrevista en Onda Cero que el Pleno del Congreso debatirá en febrero, en cuanto comience el nuevo periodo de sesiones, su proposición de ley sobre gestación subrogada, una polémica medida que es rechazada por varios colectivos de gays y lesbianas y que cuenta con el rechazo de la mayoría de los grupos parlamentarios. Pero en Ciudadanos han convertido el tema en una “bandera social”. 

Según ha dicho Rivera, su iniciativa será incluida para su debate por el Pleno el mes que viene en uno de los Plenos de febrero o como muy tarde podría votarse en marzo. “Espero que el resto de partidos tenga una visión progresista y liberal”, ha comentado.

En su opinión, lo más adecuado y “sensato” es regular esta cuestión en lugar de dejarla sin regulación porque “hay muchas maneras de ser padre o madre”. Al ser un tema tan delicado Rivera cree que los partidos deben dar “libertad de voto” a sus diputados. “No hay que complejos ni visiones del siglo del pasado” ha afirmado.

La proposición de ley fue registrada por Ciudadanos hace meses abriendo una fuerte polémica con ello ya que es una práctica que no está permitido en España y que en otros países se le denomina “vientres de alquiler”, un término que no le gusta a Ciudadanos. 

La propuesta fue presentada en rueda de prensa por el propio Rivera y la portavoz de Igualdad, Patricia Reyes. Ambos explicaron que su ley está inspirada en la legislación existente de Canadá y busca ofrecer la posibilidad de tener hijos no solo a las parejas homosexuales, sino también a mujeres que al tener una enfermedad, no pueden concebir. En ella fija la edad de los 25 años poder ser madre donante y poder someterse a la técnica de reproducción asistida con el fin de ceder después el hijo a terceros. 

El partido de Rivera, en este punto, se ha basado en la legislación que regula las adopciones en España, que también establece como edad mínima los 25 años para los adoptantes.

En su ley, Ciudadanos pone algunas condiciones a esas mujeres que de forma “altruista” se ofrecerían a concebir hijos para terceros: haber tenido anteriormente “un hijo sano” y someterse a esas técnicas en dos ocasiones como máximo. 

Otro de los requisitos es “acreditar una situación socioeconómica y familiar estable”, y “no tener antecedentes de abusos de drogas y alcohol”. La propuesta establece también que podrán solicitar ser padres por este método solo los “españoles o los residentes en España”.

Pese a a sus explicaciones, Rivera se quedó solo en su propuesta porque ningún otro grupo parlamentario la respaldó. Muchos colectivos LGTBI de gay y lesbianas y grupos feministas consideran que esa práctica “mercantiliza el cuerpo de la mujer”.

El propio líder del PP, Pablo Casado, que ocupaba entonces la vicesecretaría de Comunicación del partido, mantuvo “prudencia” sobre este tema dado que, según reconoció, es un tema que  genera “controversia social” y “discrepancia”.

PSOE rechazó en su último Congreso esa técnica y su regularización en España, aunque dentro del partido no hay unanimidad sobre ello. Tras un intenso debate en la comisión política, los delegados socialistas tumbaron por abrumadora mayoría una enmienda favorable a regular la “maternidad por sustitución”. 

El propio Pedro Sánchez se había posicionado claramente en un acto con mujeres en el que sentenció: “No estoy a favor de usar el cuerpo de la mujer ni para la prostitución ni para la mal llamada maternidad subrogada”, sentenció.

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p class=”mce”>También Unidos Podemos mostró su rechazo porque “atenta con la concepción de la libertad de las mujeres”. La portavoz del grupo confederal, Irene Montero, no obstante, admitió entonces que en la formación también había “diferentes opiniones al respecto”. 

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