El líder de Ciudadanos y candidato a la Presidencia del Gobierno, Alberto Carlos Rivera (Albert Rivera), ha confesado este jueves en Barcelona que el día que en el Parlament se declaró unilateralmente la independencia de Cataluña, se metió en su despacho para llorar y se ha declarado a si mismo el encargado de llevar de «alegría» y la «autoestima» a su tierra.

«El día que dieron el golpe, con la declaración unilateral de independencia, me metí en mi despacho, cerré la puerta y lloré por ver cómo se rompía mi país en el Parlament, lloré de impotencia, viendo a mis compañeros defender la democracia» mientras «pisoteaban sus derechos», ha recordado Alberto.

«Pero me limpié las lágrimas y bajé a dar una rueda de prensa y pedir a (Mariano) Rajoy que de una puñetera vez aplicara el (artículo) 155» de la Constitución, así que ahora «que no nos vengan a decir ‘pobre gente que ha cometido siete u ocho delitos y les están juzgando», ha añadido.

En un mitin en La Barceloneta, Rivera ha dicho que a él no le dan pena los políticos independentistas que están siendo juzgados en el Tribunal Supremo en relación con el proceso soberanista, porque «cuando uno la lía» debe tener «el castigo del Estado de Derecho».

«Soy uno de los vuestros, catalán y constitucionalista», y «os voy a defender en el Congreso y en el Gobierno», ha asegurado, añadiendo que en las instituciones y los organismos públicos catalanes tendrán que «cumplir la ley y respetar a todos los catalanes».