Alberto Fernández es el nuevo presidente de Argentina. Mauricio Macri mantuvo el optimismo hasta el último momento. Como era más que previsible, el presidente liberal Mauricio Macri no obró el milagro que había prometido a sus fieles en las últimas semanas y quedó en segundo lugar con casi el 41% de los sufragios.

Fernández gobernará junto a su flamante vicepresidenta electa, nada menos que la exmandataria (2007-2015) Cristina Fernández de Kirchner. La expresidenta conserva por sí sola un elevado caudal de votos que decidió poner al servicio del Partido Justicialista, que se reunificó casi totalmente en torno a Fernández bajo la coalición Frente de Todos. La estrategia dio sus frutos. Sólo una porción del peronismo moderado se mantuvo al margen y apoyó la candidatura del exministro de Economía, Roberto Lavagna, que quedó tercero con el 6% de los votos.

La victoria de Fernández estaba cantada desde las primarias obligatorias del 11 de agosto, donde Fernández se impuso a Macri por 16 puntos. El voto útil de derechas se concentró en torno al mandatario para intentar frenar al justicialismo y los dos candidatos más conservadores que Macri vieron sus apoyos reducidos a poco más del 1%.

Miles de personas de personas festejaban anoche la victoria del peronismo a las afueras del centro cultural elegido por el Frente de Todos para esperar los resultados, situado en el barrio porteño de Chacarita, en plena calle Corrientes. Fernández previno a la multitud peronista que celebraba la victoria sobre la dureza de la tarea a la que deberá enfrentarse. “Vienen tiempos difíciles”, dijo, después de prometer que gobernaría “para la gente, para todos”. Macri, a su vez, felicitó al ganador y ofreció cooperación.

El presidente electo felicitó a Evo Morales por su cuarto mandato y, en el día de su cumpleaños, pidió la liberación del expresidente brasileño Lula de Silva. Ese mensaje no contribuyó, probablemente, a mejorar la agria relación que el nuevo presidente argentino mantiene con el actual presidente brasileño, el ultraderechista Jair Bolsonaro.