La Asamblea de Áreas Sanitarias (AAS) de facultativos/as de Atención Primaria ha denunciado «el gran malestar» de los y las profesionales del área «por el deterioro de las condiciones de trabajo asistencial» relacionados «con la mala gestión, la carencia de recursos y la falta de decisión de la actual Administración» autonómica «de poner en práctica las recomendaciones internacionales sobre el papel de la Atención Primaria en el sistema sanitario».

La oposición gallega cuestiona cuáles son las verdaderas prioridades del PP de Alberto Núñez Feijóo / xunta.gal

Por este motivo, la Asamblea ha convocado una huelga en el ámbito de la Atención Primaria de Galicia para el próximo miércoles 19 de junio dirigida a médicos/as de familia, pediatras, farmacéuticos/as, odontólogos/as, residentes y técnicos/as de salud de Atención Primaria. Durante la jornada se llevará a cabo una manifestación en la capital compostelana a partir de las 12:00 horas, que discurrirá desde la sede de la Xunta en San Caetano a las oficinas de la Consellería de Sanidade en San Lázaro.

La AAS considera que «después del éxito del seguimiento de la huelga realizada en Vigo» y comprobada «la nula intención de la Consellería de Sanidade de atender las necesidades de asistencia a los pacientes reclamadas desde hace meses por diferentes colectivos profesionales», las asambleas de cada área sanitaria han votado a favor de secundar una movilización global de todo el personal facultativo «en demanda de mejoras concretas» que reviertan en los pacientes.

2,5 MILLONES DE EUROS PÚBLICOS «ENTERRADOS» EN EL MACROFESTIVAL «O SON DO CAMIÑO»

La desesperada situación de la sanidad pública gallega contrasta con las prioridades del Ejecutivo del PP en la Xunta, que entre una oleada de críticas ha vuelto a destinar este año 2,5 millones de euros públicos al macrofestival «O Son do Camiño», que hoy finaliza en Santiago de Compostela.

Al respecto desde la oposición parlamentaria ya se denunciaron en 2018 numerosas irregularidades en la contratación de evento. En Marea tachó entonces de «neofraguismo» y de verdadero «fraude de Ley» el proceder del Gobierno autonómico» al no haber una «emergencia que justifique la negociación directa» utilizando «una marca como de prestigio que no lo es» mediante «un procedimiento indebido e infringiendo la publicidad» dejando además marginado al resto del sector cultural de Galicia y empleando fondos públicos sin control en detrimento de otras áreas fundamentales a nivel social.

Desde el PSdeG, por su parte, se acusó al Ejecutivo de Núñez Feijóo de presentar «un burdo subterfugio para vestir de legalidad lo que son prácticas oscuras» garantizando un contrato a empresas afines «sin concurso público ni abierto» atendiendo únicamente «a la voluntad política del PP».

Por su parte, el BNG denunció también «la total falta de transparencia del proceso administrativo» y una vuelta del Partido Popular «a los viejos tiempos».