Así se ha manifestado en el pleno tras la comparecencia de Torra para explicar la reciente modificación del Ejecutivo, por el nombramiento de Meritxell Budó y Mariàngela Vilallonga como consejeras de Presidencia y de Cultura respectivamente en sustitución de Elsa Artadi y Laura Borràs.

Para el popular, es legítimo reivindicar la gestión de gobierno, pero considera que sus miembros no tienen una mayoría parlamentaria «sólida», lo que considera que también han evidenciado intervenciones como la de la CUP.

«Están enamorados de sí mismos», ha lamentado, y ha aprovechado para negar que haya presos políticos ni una baja calidad democrática en España.

Sobre Borràs, número dos de JxCat a las generales, el popular ha recordado cuando aseguró que el consejero Miquel Buch le dijo que no le investigaban por presuntos contratos irregulares de la ILC cuando ella lo dirigía, aunque luego apuntó que sólo le dijo que el caso estaba bajo secreto de sumario y que no tenía más información.