En Alemania el responsable de relanzar la expropiación de viviendas es el Partido Socialdemócrata (SPD), que votó a favor de legislar las expropiaciones «lo más rápidamente posible».

«Berlín está siendo observado muy de cerca en toda Alemania e internacionalmente, por lo que debemos enviar el mensaje correcto: el derecho a la propiedad está aquí garantizado y estamos trabajando juntos para resolver los problemas de la ciudad». Aludía a su proyecto ‘Alianza por la vivienda’, basada en la cooperación entre grandes propietarios y administración y advirtiendo que «es lo contrario de lo que significa expropiación», declaraba Franziska Giffey.

De este modo se facilita el trabajo de la comisión encargada de redactar el proyecto, que fue votado en referéndum el pasado 26 de septiembre con un 56,4% de las papeletas y que contempla la expropiación de 240.000 viviendas.

Para llevar esto a cabo el Parlamento alemán apunta a la inmobiliaria Deutsche Wohnen, propietaria de unos 113.000 pisos en la ciudad, además de otras empresas como Vonobia y el Grupo Pears.

Las expropiaciones representan la nueva batalla de la izquierda berlinesa, después de que el Tribunal Constitucional tumbase el anterior proyecto de tope a los alquileres, que causó una reducción del parque de vivienda en alquiler en la capital alemana de más del 40%.

Este ha representado un giro radical del Partido Socialdemócrata, ya que Giffey se posicionó durante la campaña electoral en contra de expropiar o socializar más de 240.000 inmuebles, tal y como propone la iniciativa ciudadana, “no es el camino correcto para solucionar la cuestión de la vivienda asequible”.

No obstante, subrayó, hay que hacer una “evaluación muy, muy importante” acerca de la “legitimidad, la constitucionalidad y la viabilidad económica”, así como de “las consecuencias para la ciudad-estado de Berlín”.

Y con esta consideración, agregó, habrá que decidir al final “qué se puede hacer realmente” y cómo hay que proceder con este “llamamiento dirigido a la política”, ya que lo que no se ha hecho en esta consulta es votar sobre un proyecto de ley, recordó.

3 Comentarios

  1. En mis sueños utópicos se nacionalizan los fondos buitre, y se les expropian las viviendas de titularidad pública conseguidas vergonzosamente del gobierno de Madrid. Igualmente se nacionalizan el gas, los hidrocarburos, la electricidad y los transportes públicos; se ponen impuestos progresivos a las empresas y a los ricos, y, por supuesto- se toma el control público de las cuentas ocultas en los paraísos fiscales. ¿ Que la defensa de estas ideas está ausente en los foros y en todas las sesiones de control a los gobiernos? ¿ Que los políticos de todo signo y los medios ni siquiera las mencionan como algo urgente por lo que merece la pena trabajar ? Eso lo sabemos, pero el saberlo nos da idea del camino que aún tendríamos que andar si queremos tener una vida digna en este mundo. Si la política no sirve para solucionar estos asuntos de interés inmediato y urgente, nos sobran los parlamentos, y sus señorías tendrían que rendir cuentas ante los pueblos por su ineficacia y cederles la palabra y el sillón de decidir.

  2. Entre los sueños utópicos refrescantes no podemos olvidar incluir a esas comunidades organizadas de usureros llamados «Bancos» a los que hay que nacionalizar en algún momento, porque han terminado por convertirse en agujeros negros de las economías familiares, y están hoy por hoy fuera del control de los gobiernos, si es que estos lo intentaran ( cosa que está tan lejos de suceder)

  3. estoy de acuerdo con Patrocinio y le doy la razon pmas ¿ quien lo p9one el caascabel al gato ? si es el mismo perro con distinhto collar

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