Las autoridades de protección de la biodiversidad en Camerún han incautado 216 colmillos y 81 colas de elefante en un vehículo pickup que pertenece a un coronel del ejército en la región sur del país. La captura de 216 colmillos significa que los cazadores furtivos han matado al menos a 108 elefantes. Sin embargo, no está claro si todos los colmillos y las colas fueron arrancados de elefantes cazados furtivamente en áreas protegidas en el sudeste de Camerún solamente o de  las vecinas Gabón y la República del Congo. WWF felicita a la policía por estas incautaciones, pero insiste en la urgencia de actuar en África Central, donde las poblaciones de elefantes africanos de bosque han disminuido un 66% en los 8 últimos años en un área de casi seis millones de hectáreas.

Esta es una de las mayores incautaciones que la policía ha llevado a cabo en Camerún y la tercera mega incautación de colmillos de elefante en 2017 en este país. El 10 de noviembre, la policía incautó 158 colmillos de marfil, 26 bolsas de escamas de pangolín que pesan 1050 kg y 124 cabezas de loro gris africano de tres traficantes en la ciudad de Duala. En marzo de 2017, los agentes de aduanas detuvieron a otros dos traficantes en Bertoua, región oriental de Camerún, con 159 colmillos de marfil. Posteriormente, el tribunal dictó una multa de US$ 500,000 y cinco meses de prisión a los condenados.

Este último decomiso hace que la cantidad de colmillos de elefantes incautados solo en 2017 sea de al menos 600, la mayoría de ellos provenientes del sudeste del país.

Esta incautación destaca, además, por la creciente participación de personas implicadas, incluidos administradores, funcionarios judiciales y oficiales militares de alto rango en casos de tráfico de marfil en Camerún. “El papel de la corrupción estatal en los delitos contra la vida salvaje es evidente en este caso y si bien encomiamos a las autoridades en Camerún por la operación exitosa, también esperamos un proceso judicial rápido y transparente para poner a los culpables tras las rejas”, dice Margaret. Kinnaird, Líder del Programa de Especies de WWF.

Según Luis Suárez, Responsable del Programa de Especies de WWF España: “Cuando el mundo está a punto de celebrar el cierre del mercado nacional legal de marfil de China, el más grande del mundo, a finales de este año, también nos gustaría ver un mayor esfuerzo por parte de los países de origen del marfil. Tenemos que poner fin a la matanza sin sentido de los elefantes africanos, en particular de los elefantes de bosque, que han registrado un alarmante descenso de la población en la última década”. Y lamenta: “Según los censos que hemos realizado con nuestros socios en cuatro países de África Central, las poblaciones de elefantes han disminuido un 66% en 8 años en un área de casi seis millones de hectáreas”. “Por ello, desde WWF España, queremos implicar a la población a través de la campaña STOP Tráfico de Especies en la lucha contra este gran negocio de de extinción, que es equivalente al de drogas y armas y que mueve entre 10 y 20.000 millones de euros al año”, concluye Suárez.

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