Me asiste el privilegio de haber pasado algo más de la mitad de una ya larga vida en plena naturaleza. He dedicado la mayor parte de ese tiempo a la contemplación, las tareas de la cultura rural y he procurado estar atento a los lenguajes sin palabras del paisaje. Como nací y he trabajado en la ciudad, sobre todo en su sector más contaminado, es decir los medios de comunicación, creo contar con suficiente criterio como para comparar. Por supuesto la objetividad queda descartada pero considero que en poco, o nada, falto a la realidad con la expresión de este repertorio de diferencias entre lo que hace la Natura, en adelante siempre ELLA, y el sistema económico, ÉL, este capitalismo que impera e impregna la inmensa mayor parte de las preferencias de casi todos. Acaso la elección sería otra si realmente conociéramos y valoráramos todo lo que no tiene precio.

 

ELLA inventó la Belleza, anterior a todas nuestras bellezas. ÉL inventó la contaminación, el ruido, la prisa y el amontonamiento de lo feo.

ÉL compite para acumular. ELLA comparte, es para todos, y nunca se reserva el derecho de admisión.

ELLA contempla. ÉL avizora.

ÉL es prosa que miente. ELLA es poesía y verdad.

ELLA atalanta. ÉL somete.

ÉL agota. ELLA renueva.

ELLA florece. ÉL arranca.

ÉL lo pinta todo de gris, incluso el mismo aire. ELLA es todos los colores bailando en la transparencia.

ELLA es la fonda y el mantel de toda las vidas. ÉL tiene a la hospitalidad hospitalizada.

ÉL es solo un fugaz presente. ELLA solo conjuga el gerundio pero es también todo nuestro pasado y el único futuro posible.

ELLA acoge los máximos de libertad. ÉL ha encarcelado a casi todos en la codicia, la prisión perfecta.

Para ÉL el tiempo es oro. Para ELLA el tiempo es VIDA.

ELLA es lo demás y los demás. ÉL es la demasía.

ÉL libre mercado. ELLA la belleza en libertad.

ELLA es una trama de tramas, bosque de bosques, océano de colores, múltiple multiplicidad. ÉL es el sistema.

ÉL invariablemente incumple sus promesas. ELLA solo promete continuidad y lleva consiguiéndolo 3.500 millones de años.

ELLA es placenta, es decir protege y alimenta. ÉL es machista y supremacista.

ÉL consagra la codicia de los listos. En ELLA es frecuente la simbiosis.

Nos consume el consumismo que ÉL precisa. ELLA sustenta los consumos necesarios para la ingente diversidad.

ÉL pesa, hunde y se hunde. ELLA flota y nada.

Todos dependemos de ELLA. ÉL depende de su publicidad.

ÉL conquista. ELLA resiste desesperadamente.

ELLA es voluptuosamente curva. ÉL es la estúpida podredumbre de la línea recta.

Todo lo esencial es producido gratuitamente por ELLA. ÉL produce avalanchas de lo superfluo.

ÉL emite sin cesar toda suerte de anuncios, dice sin descanso, sus ruidos son lo que más cunde. ELLA, sobre todo, escucha.

La materia prima de ÉL es lo sustraído. ELLA trabaja solo con lo renovable, es decir con la devolución de buena parte de lo usado para vivir.

Para ÉL todo tiene un precio. Para ELLA todo tiene valor en sí mismo.

ELLA acrecienta. ÉL devora.

En fin: ÉL es el problema. ELLA LA SOLUCIÓN.

GRACIAS Y QUE LA VIDA, ES DECIR ELLA, OS ATALANTE QUE NO OTRA ES SU PRINCIPAL TAREA.


 

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