El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, ha afirmado este martes que el partido «no va a abrirse en canal», ni poner en cuestión el liderazgo de Pablo Casado porque, a 26 días de las elecciones, «la prioridad es ser percibidos como centro político».

En declaraciones a los medios al término del Comité Ejecutivo, Alonso ha pedido que se acabe eso de las tres derechas y ha insistido en que el PP «no puede sentir atraído por posiciones radicales».

«Se han cometido errores pero no vamos a regodearnos en la autoflagelación», ha subrayado el presidente del PP vasco, que se ha quedado sin diputados en el Congreso tras los resultados del domingo.

Alonso ha apostado por encontrar soluciones y «salir a ganar» dejando de mirar «los fanatismos que tenemos a la derecha y las incoherencias de la izquierda».

Tras desmarcarse claramente de Vox, ha dejado claro que hoy no ha sido una día de pedir responsabilidades, y sí de hacer autocrítica tras reconocer el «mal resultado electoral»

«Vamos a centrarnos en las municipales y apoyarnos en las estructura territorial que es fuerte y no dejar heridas abiertas en el partido», ha añadido.

Por su parte y en declaraciones al término de la Ejecutiva, la presidenta del PP de Asturias, Mercedes Fernández, ha sido muy crítica con el vicesecretario de Organización, Javier Maroto.

A juicio de Fernández, en la campaña de la que era director, «Maroto tuvo más desaciertos y aciertos» y, por ello, ha informado de que había hecho constar esta crítica en el seno del Comité Ejecutivo, que es «el marco adecuado para hacerlo»

Por su parte, el exministro y candidato a las europeas José Manuel García-Margallo ha desvelado que un miembro de la Ejecutiva había pedido que Maroto pusiese el cargo a disposición del partido, petición que no fue respaldada por el resto.

García-Margallo ha subrayado que el PP es la única «alternativa real» al PSOE y si eso «no cuaja» en el electorado, después del 26 de mayo, «tendremos PSOE hasta hartarnos».

El exministro también ha dicho que Casado no ha sido puesto en cuestión, pero sí se ha reflexionado sobre los «errores» cometidos como no haber sido lo suficientemente firmes en evidenciar la naturaleza de Vox.

Según Margallo, el PP ha dejado que se generalizase un discurso ficticio de las tres derechas y ha insistido en que el Partido Popular no es de derechas, es una formación de centro.

Y sobre Vox, ha dicho, «no es de izquierdas ni de derechas, simplemente responde a cánones diferentes de los partidos demócratas liberales».