La cabeza de lista del PP en las elecciones generales por Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo, ha abierto este jueves por la noche su campaña llamando a «derrotar» a los partidos «independentistas españoles», una vez que el independentismo catalán «ya ha sido derrotado».

La candidata popular ha aprovechado el arranque de campaña para arremeter así contra el PSOE, un partido al que ha acusado de haber sido «el hipócrita blanqueador del nacionalismo» y cuyo líder ha sido «el vanidoso útil para separatismo e inútil para España», ha dicho.

Ha lanzado este mensaje en un acto político en el centro de Barcelona ante unos 150 militantes y cargos populares, en el que ha estado arropada por el presidente del PPC, Alejandro Fernández, y su antecesor, Xavier García Albiol.

En su discurso, ha apuntado que los separatistas se estrellaron contra «el muro de realidad» que supuso el 1-O, y en este punto ha lanzado vivas a favor de la Policía Nacional y de la Guardia Civil por su actuación durante esa jornada, al tiempo que ha pedido también un «viva» por Felipe VI por su discurso del 3 de octubre.

«La esperanza de un PSOE reconciliado con la bandera de España» fue un espejismo que rápidamente se difuminó, ha argumentado la candidata, que ha pedido el voto para el PP en estas generales para evitar que Pedro Sánchez llegue a ser presidente «a costa de la Constitución».

Este jueves medio centenar de jóvenes estudiantes han intentado boicotear un acto en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), al que asistía Álvarez de Toledo, y ella se ha referido a este incidente para proclamar que «se acabó la resignación y el desistimiento» en Cataluña.

«Hoy hemos demostrado la capacidad de desafío del PP frente a la ideología que ha llevado a Cataluña a la división (…). Estoy muy orgullosa de haber vuelto al PP», ha sentenciado, y ha concluido que su labor moral es el «rescate democrático» de Cataluña y de la «autonomía» de sus ciudadanos.

La candidata ha tildado a los jóvenes que la han increpado hoy de «niñatos totalitarios pijos y reaccionarios» y ha dicho que el proyecto democrático del PP tiene «infinita superioridad moral» ante el de estos jóvenes.

Por su parte, el presidente del PPC, Alejandro Fernández, ha denunciado que Cataluña está dirigida actualmente por un movimiento «nacional-populista» con sede en Waterloo.

En las últimas generales el PPC logró 6 escaños en Cataluña, y ahora aspira a tener una presencia de cierta relevancia en Cataluña a pesar de que las encuestas vaticinan una caída de sus apoyos.