Iru Moner. Secretari Acció Social de la CGT Catalunya. Revista Catalunya
El sábado ya se apresuraron a difundir que entre las detenciones había un gran número de personas extranjeras, que eran «militantes de grupos anarquistas violentos». Por fin han encontrado los famosos anarquistas italianos.
El domingo, al coro de la criminalización se añadieron partidos políticos de derechas e izquierdas, patronales y twitt stars de todo pelaje. La gran mayoría de los medios, una vez más, no mostraron ningún tipo de rubor al reproducir de pe a pa los comunicados de los Mossos d’Esquadra e Interior.
El lunes, registros en dos casas ocupadas del Maresme. Interior ya vincula «los grupos anarquistas con el ataque a la furgoneta de la Guardia Urbana». Dónde según fuentes policiales «se ha requisado material diverso» buscando pruebas que refuercen los «indicios que formarían parte de un grupo criminal».
Sinceramente, no se han «currado» mucho la 6.ª temporada de Anarquistas Peligrosos. Más de lo mismo, ningún giro argumentativo destacable. Ninguna novedad en la clásica literatura represiva. ¡Vienen de fuera! ¡Son malos, son violentos! Grupos anarquistas organizados. Cacheos, comunicados, condenas de las autoridades. Medios repitiendo los teletipos de los Mossos. ¿No os suena?
Esta vez las acusaciones saltan a tentativa de homicidio. Pero el lenguaje es el mismo, grupos coordinados, Grecia, Italia, conspiraciones internacionales. Todo el relato está encaminado a que el fiscal pida prisión y el juez adopte esta medida. Y todos los medios harán fuegos artificiales y sensacionalismo.
A los novelistas del gabinete de prensa de interior, a los guionistas del departamento de comunicación de los Mossos les quiero recordar: que ya se han hecho varias temporadas con estos argumentos y que al último capítulo, ha sido un final feliz. Para nosotr@s, claro.
Solo recordar, que tenemos toda una retahíla de operaciones similares con «grupos anarquistas coordinados» «jóvenes violentos», «cacheos con incautación de material» y prisión, que han acabado en nada, en archivo del caso. «Sabadell», «Pandora I», «Pandora II», «Piñata» o la «Ice»; Mismo argumento, mismo final: absolución.
Incluso no hace mucho, emitieron una serie con los mismos argumentos, pero con diferentes protagonistas: «CDR». Donde también, grandes palabras como encarcelamiento o terrorismo, abrieron grandes titulares y desencadenaron el linchamiento por parte de las plumas y los micrófonos del régimen, con careta de derechas o de izquierdas, pero del régimen al fin y al cabo.
Al caer las absoluciones, archivos o liberaciones: silencio. Solo vimos silencio y alguna palabra de disculpa con la boca pequeña. Ninguna novedad a la trinchera de la lucha social.
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