Redacción Ecología

EQUO Cádiz quiere transmitir su tristeza por el fallecimiento de una nueva víctima en una suelta de toros. En este caso en el Toro del Aleluya en la ciudad de Arcos de la Frontera.

Sara Algaba, coportavoz provincial de EQUO, ha querido transmitir “nuestro pésame a familiares y amigos del fallecido. Lamentablemente es una desgracia que no es tan rara en nuestro Estado. El año pasado murieron en España 11 personas en estos eventos, 97 desde el año 2000 y ello sin contar con las que fallecieron posteriormente debido a las heridas causadas durante un encierro.”

“Las cifras son para tener en cuenta porque se tratan de muertes evitables. En este sentido solicitamos al Ayuntamiento de Arcos que rectifique y se plantee eliminar este truculento festejo. Sabemos que promocionando este tipo de eventos los gobernantes de turno poca o ninguna empatia tendrán hacia los animales. Pero tendrían que preguntarse cuánto valen para ellos la vida de una persona.”

Por su parte Mateo Quirós, también coportavoz provincial de EQUO, quiere recordar el posicionamiento del partido verde ante este tipo de festejos: ” es inaceptable que entidades públicas como son los ayuntamientos sigan organizando fiestas locales con actividades que fomentan el maltrato animal. Hay suficiente evidencia científica del enorme sufrimiento y estrés que se provoca a las reses cuando son separadas de las explotaciones ganaderas y se trasladan a lugares extraños para ellos, con presencia de público, ruidos y música que les generan miedo y desorientación. Las sueltas, además, provocan traumatismos, lesiones musculares y hepáticas graves en los toros y vaquillas. A la vista está que estas razones no son suficientes para evitar las sueltas, pero si estos gobernantes no quieren hacerlo por empatía, al menos que lo hagan para evitar que ninguna otra persona muera en estos lamentables espectáculos. Pedimos a los ayuntamientos de la provincia que se incorporen de una vez al siglo XXI”.

El partido ecologista además recuerda que todos estos festejos son excepciones a la ley de protección animal de Andalucía e incluso también que aquellos donde se enmaroma al toro o se le embola, son excepciones al reglamento de festejos populares de Andalucía. Y son excepciones porque se hicieron pensando en el negocio de unos cuantos, y no en la protección y el bienestar animal, que es lo que debería primar. Por otra parte señalan que las perspectivas si se continúan con estos festejos es desalentadora, porque a quienes enganchan estos festejos es a gente muy joven que busca emociones y adrenalina, sin pensar en el peligro que conlleva ni en el maltrato psicológico sobre los animales.

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