En su ‘Informativo Matinal’ en Youtube, el cómico Ángel Martín ha descrito con su particular enfoque, el esperado debate-enfrentamiento de hoy entre Pedro Sánchez y Alberto Nuñez Feijóo en el Senado, oposición vs gobierno, de una forma muy clara.

‘…Hoy Feijóo y Sánchez se juntan en el parlamento por básicamente decirse que lo estás haciendo mal…peor tu peor…ya bueno pero las culpas son de tu partido que fue un desastre…no pues anda que el tuyo… ¿te imaginas tener discusiones así en tu trabajo?… apuesto por ellas…osea.. ¡Antonio no estás haciendo bien esto!.. ¡no, el que lo está haciendo mal eres tú!… ¡yo logré arreglar las cagadas de tu amigo.!…¡sí bueno, pero mi amigo reparo las de un antepasado tuyo!… ¡sí bueno, te refieres a mi antepasado que salvó la empresa del fallo del tuyo…! ..eso, que llegamos a una discusión de rotonda; entras ahí y no sale nadie…’, dijo Martín.

Se puede explicar de muchas otras formas lo vivido hoy en el senado, pero resulta casi imposible ser más claro. Posturas encontradas, equidistantes y sin puntos medios de acuerdo a la vista. Una bronca televisiva sin destino claro, porque los puentes parecen haber sido dinamitados con explosivos emocionales. Y es que en política es importante ser objetivas y basarnos en los hechos, dejando de lado lo visceral y emocional que nos nubla el sentido y nos niega el progreso.

El PP se enroca, el PSOE se ofende, cruzan palabras que chocan de frente ante una sociedad que busca soluciones claras. Hay que recordar aquí que las negociaciones políticas son una de las prácticas más antiguas: desde tiempos inmemoriales han acompañado guerras, revoluciones, la creación de coaliciones de estados, e incluso el colapso de imperios.

Jacques-Bénigne Bossuet en su obra pone palabras simbólicas en boca de Jesucristo: “No he sido enviado para juzgar al mundo; todo el poder de mi misión consiste sólo en negociaciones por la paz”. En este sentido, las negociaciones políticas son parte integral de la historia política, surgieron junto con el desarrollo de la esfera política de la sociedad y tienen la misma historia antigua que del pensamiento político y la diplomacia.

La etimología de la palabra «negociaciones» se remonta al latín negotium ‘negocio‘: nec, ni – «no» y otium – «ocio», lo que indica la relación inicial de este concepto con el comercio y las actividades de los comerciantes.

De hecho, en política, el concepto de «negociaciones» aparece mucho más tarde que en la vida cotidiana y la economía, porque cada persona se ve obligada a negociar con otras a diario sobre sus problemas económicos, sociales y personales. Sólo nos queda que nuestros políticos logren estar a la altura, pero se me antoja complicado viendo lo visto.

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