Por J.C.
Ya que Jesucristo es un personaje prácticamente desconocido (1), al contrario que Buda, Confucio y Sócrates, sería conveniente dar algunos toques a la mitología y leyenda que envuelve su nacimiento, en aras de avanzar un paso de gigante en la lucha por la igualdad del hombre y la mujer.

Los Tres Reyes Magos y las Tres Reinas Magas podrían alternarse cada año en las cabalgatas de toda España y eso haría que las niñas se sintieran más importantes, pues su mente captaría rápidamente que tanto monta Isabel como Fernando.

No se trata de quitarles ninguna ilusión, se trata de que las pequeñas vayan ocupando el papel protagonista en la Historia que tan vilmente el machismo religioso las ha robado.

Si a los niños y a las niñas les enseñamos desde la infancia y en la escuela que, según unas fuentes, fueron a ver al niño Jesús tres reyes y, según otras, tres reinas, seguiríamos con una revolución femenina transcendental que ningún credo ni tradición debería paralizar.

Las religiones monoteístas trajeron consigo la ablación del clítoris (físico o mental) y la consagración del pene, corriente de pensamiento que dio lugar a la multiplicación de lo que Eduardo Galeano llama “el macho enjaulador”.

El panteón griego y romano era superior y más rico que el cielo del único Dios verdadero, omnipotente, omnipresente, varón y genocida (el Diluvio Universal) que inspiró a lo largo de la historia a millones de dictadores y fanáticos.

Los hombres y mujeres amaban a Atenea, paradigma de la inteligencia y la guerra justa; esta deidad era lo contrario a Marte, la guerra bruta y torpe, que es la que más abunda y abundó.

Se adoraba a Afrodita, diosa del sexo y del amor; los árabes también veneraban a esa deidad antes de la llegada de Mahoma, profeta que se escandalizó de la promiscuidad que había en la Arabia pre islámica. A lo anterior se unían un montón de diosas para todos los gustos, que atendían las plegarias, desde la diversidad, de todos los mortales.

Y, no sólo debería haber cabalgatas con tres reinas y tres reyes, con su relevo anual, sino también obispas, papisas, etc. No basta con la igualdad salarial, la igualdad debe ser en todos los ámbitos. Y, esa lucha, universal.

-1-Hasta los treinta años no apareció en público. En el Concilio de Nicea (Turquía) celebrado en el 325 d.C. se construye la figura de Jesucristo, incluyendo su nacimiento de madre virgen en una cueva. En ese Sínodo, convocado por el emperador Constantino, se discutió si Cristo era un profeta, un gran rabino o el Hijo de Dios. Al final ganó la última propuesta.

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Retrato de Javier Cortines realizado por el pintor Eduardo Anievas. Este escriba es el autor de la trilogía "El Robot que amaba a Platón", obra que no gusta nada a las editoriales consagradas al dios tragaperras por su espíritu transgresor y que se puede leer gratis en su blog: Nilo Homérico, en cuya portada se puede escuchar, además, la canción de Luis Eduardo Aute "Hafa Café".

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