Este jueves, el principal epidemiólogo de Estados Unidos, Anthony Fauci, mostró su alivio tras la marcha del expresidente Donald Trump y afirmó que es «liberador» poder hablar claramente sobre lo que dice la ciencia con respecto a la COVID-19 sin temor a «repercusiones».

«La idea de que podemos subir aquí y hablar sobre lo que sabemos, lo que dice la evidencia científica, y dejar que la ciencia hable, es un sentimiento bastante liberador», dijo Fauci durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.

«No me causaba placer verme en la situación de contradecir al presidente, podías sentir que era algo que no iba a pasar sin tener consecuencias», así describió su trabajo con Donald Trump.

Fauci, principal asesor médico del nuevo presidente, Joe Biden, se hizo famoso por contradecir y desmentir en numerosas ocasiones las declaraciones de Donald Trump que aparte de minimizar el riesgo del virus contradecía en numerosas ocasiones las conclusiones de los expertos.

Fauci ha reconocido que episodios como en el que Trump insistía en utilizar como tratamiento contra la covid-19 la hidroxicloroquina fueron “realmente incómodos”.

Al comienzo de la pandemia Fauci informaba diariamente a los ciudadanos sobre la pandemia, pero la tensión entre Trump y Fauci fue creciendo durante el último año y la Casa Blanca dejó de invitar al epidemiólogo a dar ruedas de prensa.

Anthony Fauci, epidemiólogo principal de EE UU, sobre la marcha de Trump: "Es liberador"
Anthony Fauci, epidemiólogo principal de EE UU, sobre la marcha de Trump: «Es liberador»

El exmandatario estadounidense amenazó con despedir a Fauci

El ya exmandatario estadounidense amenazó incluso con despedir a Fauci, pero no tenía autoridad para hacerlo, ya que su cargo no era político sino de servicio civil: el de director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE UU (NIAID, en inglés).

Fauci agradeció al nuevo presidente Joe Biden Fauci que le permita ser completamente transparente y honesto. «Una de las nuevas cosas en esta Administración es que si no sabemos la respuesta no hay que aventurar una suposición. Simplemente decimos que no sabemos la respuesta», aseveró.

El plan de Biden para doblegar la curva de contagios y muertes incluye el uso obligatorio de mascarillas para quienes viajen en trenes, aviones y autobuses, la imposición de cuarentenas y presentar un test a los viajeros que lleguen a Estados Unidos desde el extranjero.

Fauci ha aclarado que el objetivo del mandatario demócrata de vacunar a 100 millones de estadounidenses en los primeros 100 días de Gobierno es “muy razonable” y ha afirmado que si Estados Unidos consigue vacunar al 70-85% de la población para mediados de verano, en otoño se podría ver “un grado de normalidad”.

Hasta este jueves, Estados Unidos había aplicado la mitad de las casi 38 millones de vacunas distribuidas, o lo que es lo mismo, 5,62 por cada 100.000 habitantes, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.

De momento la cepa sudafricana de la COVID-19 no ha llegado a Estados Unidos, pero la británica ya está presente en unos 20 estados.

Según la Universidad Johns Hopkins, Estados Unidos es el país del mundo más afectado por la pandemia con más de 408.000 muertos y 24,5 millones de contagios por COVID-19.