La Fiscalía Anticorrupción presentará este miércoles al juez que investiga el caso Villarejo en la Audiencia Nacional el escrito para la imputación formal como persona jurídica del BBVA.

El banco cometió, supuestamente, un delito de cohecho por contratar los servicios de espionaje a Villarejo cuando aún era funcionario público. Asimismo, incurrió en los otros restantes delitos por interceptar llamadas telefónicas privadas o las tareas de espionaje a otras asociaciones y grupos críticos con el entonces presidente del BBVA, Francisco González. El Ministerio Público solicitará que la entidad sea investigada por delitos de cohecho, revelación de secretos y corrupción entre particulares.

El BBVA contrató en 2004 los servicios de la empresa Cenyt del comisario Villarejo, para desbaratar la supuesta operación de la constructora Sacyr para hacerse con el control de la entidad bancaria. Para ello, el comisario jubilado obtuvo miles de registros de llamadas telefónicas cruzadas entre políticos del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, empresarios y periodistas. Espió y amagó con operaciones de chantaje hacia altos cargos del ejecutivo como la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, el ministro Miguel Sebastián y altos cargos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

La relación laboral de Villarejo con el banco mientras fue presidido por Francisco González se extendió hasta 2017, ejecutando otros trabajos como el espionaje a asociaciones y grupos críticos con González, o informes de evaluación de riesgos en 11 países distintos, entre otros. Por estas tareas, Villarejo cobró desde 2004 más de 7.5 millones de euros del banco