El periodista Antonio Maestre escribe en su columna en La Sexta «Todo está en Bourdieu», sobre cómo la extrema derecha se manifestaron en una caravana formada por coches y motos. «Ruido, agresión y violencia. Eso representa su patria», señala Maestre.

Motos y coches han colapsado La Castellana desde mucho antes del mediodía del 12 de octubre y hasta mucho después de las 12.30, hora hasta la que estaba autorizada. El tráfico era tan denso que el autobús #GobiernoDimisión que precedía a la caravana y en el que se han montado los líderes del partido ultra ha tardado casi una hora en recorrer los apenas 500 metros que separan Paseo de Recoletos de la boca de metro de Serrano.

«La bandera es para ellos un garrote con el que subyugar al débil. Así les enseñaron a amar a España, en contra de la mitad de los españoles», señala el periodista en su análisis de la absurda situación.

Los himnos y los ritmos de la legión no han dejado de sonar ni cuando Abascal ha retransmitido por radio su discurso desde el autobús entre gritos de «Viva España y viva el Rey y viva Vox».

Acompañando a esta ruidosa y aparatosa situación de caravana móvil ultra, ña portavoz de VOX en el Congreso se fotografía frente a una estatua vandalizada que dice «Rojos, no» enarbolando una enseña de España. «No se puede negar que sean opacos en sus intenciones», afirma Maestre.

«Estoy emocionado», reconocía Abascal, de ver «las calles vacías a verlas ahora llenas de una contenida alegría». Él querría quitar el estado de alarma en la capital, sin duda, pese a quién pese y sin contar las vidas en juego.

«¡Que viva España!, pues claro que sí, decía Francisco Umbral: ‘Pero para que viva España, y viva en paz, lo primero que hace falta es que usted no me dé la paliza con el transistor de Escobar metido en mi plato de sopa'», señala el periodista en su texto.

«Su único modo de expresarse es agrediendo con la palabra y el simbolismo a su adversario. Ahora les ha dado por gritarnos al oído ¡Viva el rey! Y no saben el daño que le están haciendo», indica Maestre.