«Ha tenido mala suerte el muchacho vive rodeado de nazis sin ser él nada de eso», ha indicado con sorna Maestre.
El jugador ucranio del Albacete Roman Zozulya se ha defendido este jueves de las acusaciones de simpatizar con el nazismo tras la suspensión del partido entre su equipo y el Rayo Vallecano el pasado domingo por los cánticos antifascistas que profirieron los «bukaneros» vallecanos.

“No quiero a gente en mi equipo que defiende violencia y racismo. No soy nazi”, afirmó el delantero. Con ayuda de una traductora, ha explicado que se reunirá con la directiva del Albacete y que denunciarán acusaciones de ser un nazi que recibió el jugador no solo durante el partido y redes sociales.

Lo primero que hizo Zozulya en la rueda de prensa ha sido cargar contra el Rayo Vallecano, diciendo que en verano de 2017, se reunió con responsables del club (sin citarlos) que le explicaron que no podía jugar en el equipo: “Pregunté por qué y me dijeron yo era fascista. Me dijeron que yo apoyaba al ejército de mi país mientras ellos ayudan al otro ejército en Donbás. Seis personas de su afición están combatiendo en el otro extremo de la guerra, por el otro país”.

La publicación de varias fotografías suyas con simbología supremacista y con una bufanda de Stepán Bandera, una figura destacada y controvertida del nacionalismo ucranio, anticomunista vinculado con la Alemania nazi, provocaron entonces el rechazo de la mayoría de la afición rayista, que clamó contra su fichaje. “Empezaron a llamarme fascista, nazi y racista. Yo quería explicar que esto no era verdad, pero dijeron que no querían escucharme. Me da igual su color o nacionalidad, para mí todos mis compañeros son iguales”, se ha justificado.

En las explicaciones de dichas fotografías, la imagen con Bandera, Zolulya ha apuntado que la compartió en sus redes sociales por “el parecido físico” que comparten.

La imagen en la que el ucranio posaba con un fusil en las manos se tomó, según ha dicho, mientras llevaba “ayuda humanitaria de Cruz Roja al frente, para los militares”.

De la instantánea en la que señala a un marcador electrónico de una cancha de baloncesto en el que figura el resultado 14-88 (cifras vinculadas al neonazismo) ha comentado que se trataba de un “partido benéfico” que disputó en Ucrania y ha asegurado que desconocía el significado de esos números. “Solamente me sorprendió que la diferencia del marcador fue muy grande. Cuando viajé a España, al Rayo Vallecano, me dijeron que estos números tenían un significado. Hasta ahora yo sigo sin entenderlo”, ha insistido.

Reacción de Antonio Maestre

Estás explicaciones han sido muy criticadas por el periodista Antonio Maestre en redes sociales, una persona que solo entiende el periodismo con un profundo compromiso antifascista. «Ha tenido mala suerte el muchacho vive rodeado de nazis sin ser él nada de eso», ha indicado con sorna Maestre.

Sobre la explicación de Zozulya de que el grupo Ultra Dneper White Boys no son racistas y que hasta les ha entrenado Juande Ramos, Maestre expone un comentario y dos fotografías: «No va a haber cuevas para tantos defensores de este tipo».

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Zozulya ha dicho que con solo ha donado al ejército alimentos y equipamientos técnicos para salvar vidas. Nada de armas. «Este sistema de drones que donó debe ser para repartir el pan y trasladar enfermos. Es divertido ver cómo está dejando en evidencia a tanto blanqueador», señala Maestre.

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«Para que reconozca que Zozulya es de ideología fascista necesita que lleve una esvástica tatuada en la frente y que le condenen por apalear negros. Con el retrato que les ha quedado después de la RDP de Zozulya y que no reculan», indica el periodista de La Marea, entre otros medios.