El vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, ha pedido este jueves al Estado que no imponga «la legalidad actual» en España como «límite» al diálogo para encontrar una «solución política» para Cataluña que, a su juicio, debe pasar por un referéndum de autodeterminación.

En respuesta a una interpelación del diputado de ERC en el Parlament Gerard Gómez del Moral, en el arranque de la segunda jornada del pleno de esta semana, Aragonès ha remarcado que «la única solución» al conflicto planteado «es la política».

Según Aragonès, esta solución debe contar con un reconocimiento mayoritario de la sociedad, debe ser «avalada democráticamente» en las urnas y debe proporcionar «seguridad jurídica».

«Sobre estos elementos debe construirse un diálogo con el Estado que aporte una solución política», ha reflexionado el vicepresidente del Govern, que ha apostado por un «referéndum de autodeterminación» que permita a los catalanes decidir si quieren independizarse.

Aragonès ha destacado que las elecciones del 28 de abril representan una «oportunidad» para la búsqueda de una salida y ha invitado al Gobierno que salga de las urnas a «sentarse a la mesa para encontrar una solución política».

Ha advertido, no obstante, de que «el ordenamiento jurídico actual no puede ser el límite» para ese diálogo, ya que la solución que se consensúe debe poder «traducirse en cambios normativos».

«La legalidad actual no puede ser el límite del debate político», ha insistido Aragonès, que ha reprochado al Gobierno de Pedro Sánchez que, pese a su «intento de apertura de un diálogo político», haya mantenido la «línea represiva» contra el independentismo.

Por su parte, Gómez del Moral ha reconocido sentirse «decepcionado por la cobardía del PSOE y del Gobierno español» a la hora de abordar el conflicto catalán y ha recalcado que «la forma de solucionar los problemas es más democracia».