En el combate de Quebrada del Churo, Guevara fue herido de bala en su pierna izquierda, hecho prisionero junto con Simeón Cuba Sanabria (Willy) y trasladado a La Higuera donde fueron recluidos en la escuela, en aulas separadas. Allí colocarían también los cadáveres de los guerrilleros muertos y también sería recluido al día siguiente, Juan Pablo Chang.

El 9 de octubre por la mañana el gobierno de Bolivia anunció que Ernesto Guevara había muerto en combate el día anterior. Simultáneamente llegaron el coronel Joaquín Zenteno Anaya y el agente de la CIA Félix Rodríguez. Poco después del mediodía el presidente Barrientos dio la orden de ejecutar al Che Guevara.

Muchos han sido los que han querido recordar en el día de ayer al Che, icono de lucha. Entre ellos, Maximiliano Reyes Zúñiga, subsecretario para América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México.

«El heroico combatiente revolucionario argentino-cubano, Ernesto ¨Che¨ Guevara, fue ejecutado #UnDíaComoHoy, 9 de octubre, pero de 1967, en Bolivia, 53 años después de su asesinato sigue siendo un símbolo de la lucha por la igualdad y la justicia», publicaba en Twitter.

De ello se ha hecho eco la politóloga, doctora en Relaciones Internacionales y doctora en Estudios Latinoamericanos Arantxa Tirado, para usarla de ejemplo de que ser un alto cargo no es óbice para limitar lo que se pueda opinar, dando ejemplo a los ciudadanos y ciudadanas de que el pensamiento único no es el camino.

«Les presento a un alto cargo del Gobierno de México que tampoco tiene problema en reconocer la figura del Che. Aunque la ultraderecha mundial quiera reescribir la Historia y marcar los límites de lo que se puede opinar o no, todavía queda mucha gente que no se arrodilla», publicó la politóloga.