La serie americana ‘The man in the High Castle’ ya ha llegado a su cuarta y última temporada. La ficción, producida por Amazon, se trata de una adaptación de la novela de Philip K. Dick (con el mismo título) en el que crean una realidad en el que las fuerzas del Eje (la Alemania nazi y Japón) ganaban la II Guerra Mundial y Estados Unidos quedaba separada por tres parte tras el conflicto.

El vestuario y el material usado en la serie ha estado caracterizado por la simbología nazi, sobre todo por las esvásticas. Ha sido cuando han grabado el final de la ficción cuando los productores han decidido hacer añicos la cruz gamada característica del nazismo. «Super satisfactorio. Recuerde que ‘The man in the High Castle’ destruyó con orgullo todas las esvásticas que se usaron en el vestuario», escribió en su cuenta de Twitter Chelah Horsdal, una de las actrices protagonistas.

En el vídeo compartido se recortan las esvásticas de los informes empleados en la serie y después, de forma manual, se cortan en pedazos hasta que ni se puede reconocer el símbolo. Hay algo casi curativo en estas imágenes en estos tiempos donde la extrema derecha gana adeptos y partidos como Vox entran a las instituciones.

En el vídeo se puede ver enormes cajas de plástico llenas con los trozos cortados de más esvásticas. Los productores dejan claro el mensaje: una esvástica sólo se puede triturar en pedazos porque nadie debería hacer absolutamente nada con ella.