En la página web de la Casa Real se indica que la asignación oficial que recibió en 2020 es de 7.887.150 euros, la misma cantidad que en los dos años anteriores.

Con esa cantidad anual la Casa de S.M. el Rey hace frente a sus obligaciones económicas: retribuciones, cuotas y prestaciones sociales del personal de alta dirección, dirección y laboral a cargo de la Casa; gastos de funcionamiento, como material de oficina; determinados suministros; gastos de protocolo y de representación -almuerzos, cenas, recepciones-; viajes; adquisiciones de material diverso para el funcionamiento de los servicios, etc.

Pero, según recoge El Orden Mundial, esa cantidad no incluye los gastos soportados por diferentes ministerios como el de Presidencia, que se encarga del mantenimiento del Patrimonio Nacional y la nómina de más de un centenar de funcionarios que no poseen un alto cargo en Zarzuela; el de Exteriores, Interior y Defensa, que asumen el control de la seguridad del monarca tanto en España como en el extranjero; o el de Hacienda y su Parque Móvil del Estado.

Según el citado medio, el ministerio de Hacienda, a través del Parque Móvil del Estado, dedica 1.500.000 euros a pagar los 60 conductores de la Casa Real. Además, pone a su disposición un total de 44 vehículos, cuyo valor asciende a 4.143.423€.

Entre los 44 vehículos al servicio de la Casa Real se encuentran 29 turismos, ocho turismos blindados, un autobús, dos microbuses, dos furgonetas, un monovolumen y un todoterreno adquiridos entre 1999 y 2020.

El parque móvil de Zarzuela llegó a disponer de más 70 vehículos, pero en 2013 Juan Carlos I decidió devolver 27 coches oficiales en un ejercicio de ahorro.

Tal y como explica la noticia, no debemos confundir el parque móvil oficial con los coches privados que posee la Corona, muchos de ellos regalados. Según la lista de coches con los que se ha fotografiado a los Reyes desde que se casaron, serían 11 vehículos entre los que se encontrarían un BMW Serie X5, un Mercedes Clase S, un Lexus RX 450 y un Audi A8.

En el lote tampoco se incluye la colección de coches antiguos a resguardo en la Sala Histórica de la Guardia Real en El Pardo y en las cocheras de Zarzuela y el Palacio Real, donde hay vehículos como un Rolls-Royce Phantom IV de 1952, un modelo casi único en Europa que se usa solamente en ocasiones especiales, como lo fue la proclamación del rey Felipe VI. 

Por lo tanto, si a los casi ocho millones de la asignación oficial se le suma el millón y medio del sueldo de los conductores y la compra de nuevos coches, que en 2019 supuso un desembolso de 1.025.112€, la cantidad resultante es de 10.412.262€ de presupuesto el año pasado, una cantidad en la que no están incluidos los viajes al extranjero de los miembros de la Casa Real ni los servicios de protección.