Una lluvia inclemente acompañó a los más de 200 trabajadores y trabajadoras de la factoría, de las empresas auxiliares, y sus familiares, hasta la plaza de España en Oviedo, donde entregaron un escrito a la delegada del Gobierno en el que reclaman a las instituciones españolas y europeas que no cedan al chantaje de la empresa.
CCOO insiste en que Alcoa miente en sus argumentos para justificar el cierre. Miente cuando arguye que hay problemas de producción y al afirmar que los precios de la materia prima y de la electricidad son un lastre. “Frente a esa mentira”, explicó ayer mismo José Manuel Zapico, secretario general de CCOO de Asturias, “la respuesta de la ciudadanía es protestar y protestar”.

Nuestro sindicato sostiene que también desde la Unión Europea “se puede obligar a la empresa a revertir la situación”. “El aluminio es estratégico y esas fábricas no se pueden cerrar”.
La batalla por la supervivencia de la factoría avilesina continúa. El 8 de noviembre ya está convocada una manifestación en Avilés que tiene que ser multitudinaria.



























