Guayaquil, que junto con Quito es una de las ciudades más pobladas de Ecuador, es la ciudad más afectada por la pandemia de covid-19 del país y tanto sus hospitales como morgues se encuentran desbordados con infectados y fallecidos, por lo que el Gobierno de Ecuador comenzó a almacenar los cuerpos en contenedores refrigerados gigantes.

Ante esta situación las autoridades están distribuyendo ataúdes de cartón para poder sepultar los cadáveres acumulados ya que ninguna funeraria cuenta con ataúdes de madera y conseguir uno, que normalmente cuesta unos 400 dólares, podría costar ahora 800 y hasta mil dólares.

Además han abierto una línea telefónica de ayuda para las familias que necesitan un servicio de retirada de cadáveres de sus hogares.

Algunas personas estaban siendo sepultadas en bolsas de plástico, por lo que los ataúdes de cartón se han convertido en una opción obligada. Soportan 136 kilos de peso, son resistentes y «cubren la necesidad», y su precio ronda los 250 dólares, unos 280 euros, un precio muy inferior a los ataúdes de madera.

Vídeos colgados en las redes mostraban la dramática situación que atraviesa Guayaquil, donde fueron dejados en plena calle cadáveres de fallecidos por la falta de espacio en las morgues y la lenta capacidad de las autoridades para proceder a los levantamientos.

Y aunque el Municipio junto con una fuerza especial del Ejército colaboran en la recogida de cuerpos con expertos en Medicina Legal de la Policía Nacional siguen acumulándose cadáveres en las morgues y en los propios cementerios.

En los próximos meses la situación podría agravarse ya que el Gobierno estima que las víctimas por coronavirus podrían aumentar hasta 3.500.

La desesperación quedo reflejada con el caso de un hombre de 84 años que se quitó la vida cubriéndose con una manta rociada en combustible y se prendió fuego, tras haber perdido a un hijo en la pandemia.