Joan Jordi Abentín Senán

Mañana día 21 hay un consejo de Ministros en Barcelona, y a la vez hay una convocatoria llamada «Aturada de País» donde parte del independentismo necesita salir por la tele. 

Mañana día 21 hay un consejo de Ministros dónde se va subir el salario mínimo. Lo sé. Repito el cliché. Pero las cosas son como son. 

Mañana día 21 hay un consejo de Ministros en Barcelona 40 años después haciendo un gesto descentralizador importante. 

Algunos prefieren hacer una «aturada de país» cortando carreteras y obviar una mejora social y un avance territorial que hacia tiempo que no se veía. Como siempre, prefieren poner la bandera por delante y esto nos demuestra un hecho clave: El independentismo NO es revolucionario. En todo caso, mañana se tendría que salir a la calle para hablar de la sanidad y la educación o para pedir aún más mejoras. Y añado, las huelgas deberían ser sociales, no nacionales. 

Llevo tiempo metido en cosas políticas de Cataluña, y ahora, más que nunca, el discurso social está desaparecido. Mientras unos dicen que España es irreformable, generalizando en toda ella (destaco, generalizando en toda ella), otros ponen más gasolina al fuego pidiendo un 155 que no solucionaría nada. Mientras otros gritan fuerte independencia o España, los de la Gürtel y los del 3% van de copas con el dinero robado. Al final las calles se llenan de marchas con banderolas y desaparecen los gritos de la mejora de la mayoría. Desaparece ese espíritu de mejora colectiva y se remplaza por gritos al cielo. Gritos que hacen los del PDECAT y la «revolucionaria CUP» con los CDR y que se repiten a la inversa, en boca de C’s y PP dando alas a los del VOX. 

Viendo la televisión en el Café de siempre me apetecía escribir hoy este artículo. Y me apetecía porqué en todo este tiempo he hablado con mucha gente y siempre pienso lo mismo: Cuando intercambio opiniones no pregunto de que país te sientes. Pregunto cuáles son tus problemas. Y ahí veo que el 99% de la gente tiene los mismos. Todos queremos que haya una sociedad sin desigualdades. Todos queremos ir a un medico que sea de calidad y sea subvencionado por el estado. Todos queremos que los pequeños tengan la opción de ir a una escuela pública que sea ejemplar. Todos queremos que se arreglen las aceras, que haya una Medio Ambiente que sea limpio o que nos ayuden si estamos jodidos. También, todos queremos el bien común que al fin y al cabo, es el de todos, sin importar la bandera o el drapo.

Después llegan las elecciones y nos dividen, nos separan por países, nos hacen creer que todo el resto es malo o nos tachan de cualquier barbaridad si no jugamos a ese juego…(Nos han llamado golpistas y facistas a todos los que tenemos este pensamiento).

Pero pensad una cosa, al final, ¿quien sale beneficiado de todo este desastre? Pues los de siempre, con la mayoría de derechas del PDECAT (con la CUP blanqueándolos), PP y C’s en el Parlament. 

Está claro que esto no nos ayudará a llenar la nevera
Pero esto tampoco.