El alarmante aumento de los casos de violencia contra las niñas y las mujeres durante el confinamiento en América Latina y el Caribe amenaza con convertirse en una catástrofe en una región que cuenta con las tasas más altas de violencia de género del mundo, advierte Plan International, organización humanitaria que trabaja en defensa de los derechos de los niños y la igualdad de las niñas. 

Si bien las medidas de confinamiento son vitales para detener la propagación de la COVID-19, el hecho de que estén aisladas y sin poder salir de casa supone, especialmente para las niñas y las adolescentes, un mayor riesgo de sufrir violencia en el hogar y la imposibilidad de acceder a la educación, los servicios básicos de salud y de protección y a sus redes de apoyo.

«La implantación de las medidas de confinamiento ha supuesto que muchas niñas y mujeres víctimas de violencia de género se hayan visto obligadas a pasar más tiempo con sus abusadores. Es imprescindible que los gobiernos reconozcan que, ahora más que nunca, se debe dar prioridad a los esfuerzos para proteger a las niñas y las adolescentes de la violencia, las agresiones sexuales o los embarazos adolescentes», señala Concha López, directora general de Plan International en España.

Los datos recopilados desde que comenzaron las medidas de confinamiento muestran un panorama alarmante. Durante las primeras semanas, las llamadas a las líneas de ayuda para víctimas de violencia doméstica habían aumentado en un 142% en Colombia, mientras que en México las llamadas aumentaron un 60%. En la República Dominicana, el servicio de violencia del Ministerio de Asuntos de la Mujer, Línea Mujer, recibió 619 llamadas durante los primeros 25 días de cuarentena.

«Es triste y doloroso escuchar que hay tanta violencia contra las niñas y mujeres… es una enfermedad más dañina que este virus. En las comunidades más remotas no hay cobertura o las niñas no tienen acceso a teléfonos para buscar ayuda», cuenta Samya, una joven de 21 años de Ecuador.

Desde que Colombia iniciara la cuarentena a finales de marzo, se han denunciado 2.338 casos de violencia sexual por parte de niñas menores de 14 años, lo que equivale a 51 niñas agredidas sexualmente cada día.

“Hay muchas chicas que están siendo abusadas física y psicológicamente, pero esta información no está saliendo a la luz. Sólo hablan de la COVID-19, pero no hablan de los casos de violencia», cuenta Bathsheba, una joven peruana de 15 años.

«Tememos que se produzcan miles de casos más de violencia de género en toda la región si continúan las medidas de confinamiento. Es fundamental que los gobiernos adapten sus respuestas a la pandemia de la COVID-19 para garantizar que los servicios de protección de niñas y adolescentes, incluidas las líneas telefónicas de ayuda, los servicios de salud sexual y reproductiva y los espacios seguros, sigan siendo accesibles, incluso mediante formas de atención a distancia», señala Débora Cobar, directora regional de Plan International para América Latina y el Caribe.

Alrededor de 18 millones de mujeres perderán el acceso a métodos anticonceptivos en América Latina y el Caribe como consecuencia de la pandemia de la COVID-19, según Naciones Unidas. En este sentido, Plan International está especialmente preocupado por las consecuencias que esto tendrá en las adolescentes, aumentando la probabilidad de embarazos precoces que pueden poner en riesgo sus vidas.

Plan International está utilizando canales virtuales en toda la región para informar a las niñas y adolescentes sobre los mecanismos de apoyo disponibles. Además, la organización está trabajando con los gobiernos locales para reforzar los sistemas de protección y tratando de concienciar y sensibilizar a los niños y las niñas sobre la violencia de género y la corresponsabilidad en el hogar, ya que la inclusión de los hombres y los niños en la lucha contra la violencia de género es esencial para combatir este problema.

Plan International está respondiendo a la pandemia de COVID-19 en más de 50 países, incluidos trece de América Latina y el Caribe, centrándose en la protección de los niños, niñas, adolescentes y las comunidades más vulnerables contra los efectos de la pandemia. 

Plan International