El encuentro entre Pedro Sánchez y el presidente estadounidense Joe Biden finalmente se limitó a una breve charla mientras caminaban por los pasillos de la sede de la OTAN en Bruselas.

La conversación duró apenas un minuto, el tiempo que emplearon ambos en recorrer los escasos metros que separan el gran vestíbulo donde se hizo la foto de familia de los 30 mandatarios aliados asistentes a la cumbre de la sala donde se celebró el plenario de la reunión.

El Ejecutivo ha puntualizado que tuvieron tiempo de abordar, en un encuentro anterior de 30 minutos, varios asuntos como la necesidad de “reforzar los lazos militares” entre los dos países, actualizando el convenio bilateral de defensa; la situación de América Latina y el preocupante problema migratorio en Centroamérica; o la agenda de la nueva Administración norteamericana, que ha servido de “inspiración” a muchos progresistas. Sin embargo, la oposición ha criticado duramente lo ocurrido y lo considera un fracaso del Ejecutivo en política exterior.

El programa El Intermedio ha abordado el tema y el Gran Wyoming ha comenzado diciendo: «¿Los líderes estuvieron 30 minutos departiendo sin cámaras? ¿Os dais cuenta de los que significa eso? Que si eran 30 líderes y todos querían hablar con Joe Biden, igual Pedro Sánchez pudo hablar con él la friolera de un minuto. Ja, y vosotros riéndoos de que solo había hablado 30 segundos. Diplomacia española 1 – Tiquismiquis 0».

El aviso de Wyoming: ”La única vez que un presidente de EEUU hizo caso a uno español, le siguió a una guerra"
El aviso de Wyoming: ”La única vez que un presidente de EEUU hizo caso a uno español, le siguió a una guerra»

Al margen de la polémica sobre la duración del encuentro con Biden, el Gobierno trata de poner el acento en el logro de haber podido sellar el compromiso de que España sea la sede de la próxima cumbre de la OTAN que tendrá lugar en Madrid en la primavera de 2022, veinticinco años después de la primera cumbre de la alianza atlántica celebrada en suelo español, una cita que al socio de Unidas Podemos no le ha gustado.

El presidente de su grupo parlamentario Jaume Asens lanzaba esta advertencia: «Y también quiero recordar en todo caso que ese acuerdo de seguridad bilateral tiene que ser ratificado en el Congreso y, por tanto, no es suficiente con que haya un acuerdo de los dos socios de Gobierno, hace falta un acuerdo de la mayoría que está apoyando a este Gobierno». «Vaya, para un éxito diplomático que puede apuntarse Sánchez, a sus socios no les gusta», decía Wyoming.

La oposición por su parte ha seguido cargando con dureza por el fugaz paseo del presidente del Gobierno con su homólogo estadounidense. Para el Partido Popular es un ejemplo del fracaso en política exterior del Ejecutivo.

«La verdad es que con el poco tiempo que se vieron es posible que la próxima vez que se encuentren Biden y Sánchez, lo primero que le diga el presidente norteamericano sea: ‘Un cortado con sacarina, por favor'», ha señalado el presentador.

Además, el Gran Wyomning ha lanzado un recordatorio a la formación de Pablo Casado, señalando que «tampoco el Partido Popular debería venirse arriba». «La única vez que un presidente estadounidense hizo caso a uno español, fue cuando en vez de seguirle por un pasillo le siguió a una guerra», ha zanjado.

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