La censura y la persecución ideológica en el Ayuntamiento de Madrid empieza a ser cada vez más evidente y el consistorio no se corta al trazar líneas rojas. Almeida y su brazo «ciudadano» se excusan en que quieren las fiestas de la capital «vuelvan a estar libres de odio y a la altura de todos los madrileños».

El Grupo Municipal del PP ha denclarado que no se contratará a «grupos afines a Podemos ni a condenados por humillar a víctimas del terrorismo«, según recoge el diario El Mundo.

El gobierno municipal ya se expresó en esta misma línea tras cancelar el concierto de Def con Dos previsto para dentro de las fiestas de Tetuán, programados por el anterior Gobierno de Ahora Madrid. Consideraron que no eran «dignos de una institución que representa a todos los madrileños» cuando su cantante, César Strawberry, «ha sido condenado por el Tribunal Supremo por enaltecimiento del terrorismo«.

La cancelación ha comportado denuncias de «censura» contra el nuevo Ayuntamiento de Madrid. Se ha iniciado una recogida de firmas en Change.org y una entidad del distrito está intentando organizar el concierto suspendido por decisión de la Junta municipal.

Luis Partor, primer choque entre Partido Popular y Ciudadanos

El anuncio del PP del veto a músicos que consideren «de izquierda» se produce en plena polémica por suspender el concierto de los cantautores Luis y Pedro Pastor, previsto para el próximo mes de septiembre.

La cancelación del concierto de los Pastor ha generado reacciones contra la «censura«. La primera, de los propios afectados, llegando a aseverar Luis que la anulación de su concierto se debía a los «cachorros de Aznar«. Habló asimismo de «una censura invisible, económica, en la televisión pública», y ha defendido que su hijo «vive de su trabajo«. Además, el cantautor ha recordado que «a partir del ‘No a la Guerra’, los ayuntamientos del PP» dejaron de contratarle.

Aunque la concejal del distrito de Moncloa-Aravaca y principal responsable de temas culturales, la popular Loreto Sordo, circunscribió la cancelación a «criterios artísticos», Begoña Villacís, la vicealcaldesa de Madrid, mostró su rechazo a la decisión y aseguró que nunca hubiera sucedido en uno de los distritos que gestiona Ciudadanos.

La suspensión del concierto ha sido el primer punto de fricción entre Villacís y el alcalde, José Luis Martínez-Almeida.