Tras conocerse la existencia de un documento firmado digitalmente el 20 de marzo por el entonces director de coordinación socio-sanitaria, Carlos Mur de Víu, en el que se fijaron los «criterios de exclusión» de derivación hospitalaria de los mayores que vivían en residencias de la Comunidad de Madrid al que tuvo acceso infoLibre y del que tiene pruebas de que fue enviado a varios hospitales y residencias de la Comunidad, Jacinto Morato, portavoz de Unidas Podemos, preguntaba este jueves en la Asamblea directamente a Isabel díaz Ayuso: «Nuestra pregunta, señora Díaz Ayuso, es si su Gobierno tenía conocimiento de la existencia de instrucciones para restringir la derivación de ancianos que estaban en residencias de mayores a hospitales de la Comunidad de Madrid».

La presidenta madrileña respondía: «No hay tal orden. Hay una filtración de un borrador. Eso es todo».

Según una información de Infolibre la explicación de Ayuso contiene dos conceptos y dos falsedades. El primer concepto es «filtración». La Consejería de Sanidad fue quien distribuyó el documento a los centros socio-sanitarios de la región, por lo tanto nadie lo filtró, a no ser que se entienda por filtración enviar el documento, firmado por un alto cargo y con el membrete de la Comunidad, desde un departamento del gobierno a través de un correo a múltiples direcciones.

Respecto al término «borrador» Ayuso sostiene que el documento no se oficializó. Sin embargo, infoLibre posee pruebas de que ese Protocolo fue enviado a residencias y hospitales de Madrid, por lo tanto las palabras de la presidenta madrileña no se ciñen a la realidad, a no ser que se entienda por «borrador» un documento firmado por los cargos de un Gobierno y que posteriormente se entrega a las personas responsables de aplicar las instrucciones que contienen.

El Protocolo tiene dos versiones firmadas por Carlos Mur. En la segunda versión que desveló infoLibre se establecen los criterios para prohibir el traslado de determinados pacientes desde las residencias hasta los hospitales. Quedarían excluídos: pacientes en situación de final de vida subsidiarios de cuidados paliativos; pacientes con criterios de terminalidad oncológica o de enfermedades de órgano avanzada (cardiaca, renal, pulmonar, hepática, etc.); pacientes con criterios de terminalidad neurodegenerativa (GDS o FAST de 7), que aunque dependen totalmente de un cuidador física o mentalmente no tienen riesgo de muerte y pacientes con Escala Clínica de Fragilidad mayor de 6 (fragilidad grave – muy grave – enfermo terminal).

En el texto se utilizan expresiones literales como las siguientes: «NO se derivarán al hospital a los pacientes que cumplan con los siguientes criterios», «Se procederá a derivar al hospital a los pacientes que NO tengan las siguientes características, serían CRITERIOS DE EXCLUSIÓN» y en el que también se explica cómo medicar en los geriátricos a los pacientes que tienen «criterios de exclusión de derivación».

El Protocolo que incluye el documento distribuido por el Gobierno autonómico entre los centros socio-sanitarios de Madrid que desvela infoLibre y que Ayuso confunde con un «borrador» se detalla en esta información.