El Gobierno de la comunidad de Madrid recortó 38,5 millones de becas escolares de los presupuestos de educación 2019 y aumentó en 21,6 millones el presupuesto para centros privados subvencionados, según denuncia La Ser.

Según la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, de los 30 millones que no fueron utilizados por las familias, 20 millones de euros se han destinado a gastos de profesores y 10 millones a colegios de educación especial.

La consejería de Educación confirma las cifras pero niegan que se trate de un recorte. «Es una modificación presupuestaria que se hizo antes de final de año, de las muchas que se hacen entre diferentes partidas de todas las consejerías», explica a la SER un portavoz del departamento que dirige Enrique Ossorio.

Según esa misma fuente, se empleó la partida del programa Accede, para el préstamo gratuito de libros de texto que no se gastó en 2019 para pagar los sueldos de los profesores de la concertada. A estos docentes, al igual a que a los maestros y profesores de la escuela pública, se les aplicó un aumento del 2% en las nóminas. «Se ha hecho un trasvase de recursos entre dos unidades de la misma consejería», aclara este portavoz.

La diputada socialista Marta Bernardo está muy preocupada por la sustracción del presupuesto en becas porque «a fecha de febrero no se han pagado las ayudas de comedor a las familias con menos recursos» «La verdad es que nos preocupa bastante porque esto solo puede pasar por tres motivos: una mala gestión, porque ha habido unos presupuestos sin conocimiento de las necesidades reales o porque la distribución de las partidas no era la que ellos querían visualizar».

El grupo socialista en la Asamblea pedirá explicaciones al gobierno madrileño a través de una interpelación parlamentaria.

Este recorte se suma a los denunciados hace unos días por Más Madrid en lo que este partido ha calificado como «el ayusazo», acusando a Ayuso de un «recorte encubierto» de 145 millones.

La Consejería Hacienda, que dirige Javier Fernández Lasquetty, hasta octubre, renunció a gastar 145 millones de euros en cientos de partidas presupuestarias de sanidad, educación, transportes o servicios sociales. El Estado adeudaba a la Comunidad de Madrid 1.237 millones y el Gobierno madrileño se vio obligado a sacar fondos de partidas muy importantes.

Según Más Madrid el Gobierno madrileño dejó de gastar 17 millones en becas y ayudas, 1.8 millones en gestión de infraestructuras educativas, 1 millón de euros en mejorar la calidad de la enseñanza y 1.4 millones que se dejaron de gastar para atención a mayores en residencias y en centros de día que se suma a los 400.000 euros que eliminaron de la partida reservada para la gestión de atención a discapacitados en centros de promoción social.

Desde la Consejería de Hacienda niegan que se trate de recortes, “ese dinero pertenece a partidas que no se iban a ejecutar o tenían baja ejecución” y “se ha destinado a la prestación de servicios”.