Eduardo Zaplana, a pesar de su imputación en el caso Eiral por delitos de malversación, cohecho y prevaricación continuados, tráfico de influencias, falsedad, blanqueo y pertenencia a grupo criminal, sigue formando parte del patronato de la Fundación FAES, presidida por José María Aznar.

El expresidente de la Comunidad Valenciana pasó más de ocho meses en prisión preventiva, entre 2018 y 2019, por el presunto cobro de unas comisiones ilegales por las adjudicaciones del servicio de ITV y del Plan Eólico de la Comunitat.

Aznar siempre ha defendido la inocencia de Zaplana en el caso Erial y cinco meses después de su detención pedía su excarcelación por compasión y humanidad aduciendo su enfermedad terminal. Además, durante todo este tiempo lo ha mantenido dentro del patronato de FAES.

Pese a querer marcar ahora diferencias con la anterior plana mayor del Partido Popular, salpicada por Bárcenas e innumerables casos de corrupción, Pablo Casado reintegró la FAES en el partido en 2018 y se convirtió en jefe de Gabinete del propio Aznar, tras años de diferencias entre el expresidente del Gobierno José María Aznar y su sucesor, al que eligió a dedo, Mariano Rajoy.

En el patronato de la fundación también permanecen Cayetana Álvarez de Toledo, Alfredo Timermans, Javier Fernández-Lasquetty y Gabriel Elorriaga. Asimismo, son patronos de la fundación de Aznar Ángel Acebes, Alberto Ruiz-Gallardón, Jaime Mayor Oreja y María San Gil.

El principal asesor político de Pablo Casado ha pasado en solo dos años de renegar de su propio partido a marcar marcar la estrategia de la formación conservadora en la crisis sanitaria del coronavirus. La fundación ha vuelto a participar en todas las convenciones y congresos del PP desde la llegada de Casado a la presidencia del partido.

El think tank ultraliberal determina los pasos de Casado en su plan de ataque constante al Gobierno por la gestión de la emergencia sanitaria. Casado y otros dirigentes del partido utilizan como suyos en sus intervenciones públicas los argumentarios publicados por FAES a través de sus distintos colaboradores.

El expresidente ha conseguido colar sus tesis de la «reunificación» de la derecha dividida en tres –PP, Ciudadanos y Vox– en la estrategia de su partido. Además ha colocado a algunos de sus principales colaboradores en los puestos estratégicos de la formación, entre ellos, Lasquetty, Isabel Benjumea, Javier Zarzalejos y Daniel Lacalle.