«Si queremos que el capitalismo sobreviva, tenemos que hacer que la gente sea capitalista», indica Bannon, el máximo responsable de la llegada de Trump al despacho oval.
Steve Bannon, de 63 años, dirigió la campaña de Donald Trump de 2016 y dejó el Gobierno en 2017 tras haber jugado un papel fundamental en la tan criticada reacción del presidente a la marcha supremacista celebrada en Charlottesville, Virginia. Ahora, Bannon quiere inspirar un movimiento global de extrema derecha. «Hemos convertido a los republicanos en un partido de clase obrera», dice Bannon en una entrevista con The Guardian. «Curiosamente, ahora mismo no tenemos ni un representante electo que se lo crea, pero eso se debe a nuestro legado, ya lo superaremos». Bannon justifica su deseo de transformar a los republicanos en un partido obrero: «toda mi teoría sobre la derecha es que si queremos que el capitalismo sobreviva, tenemos que hacer que la gente sea capitalista. El problema es que no son capitalistas. Lo que tenemos son oligarcas y siervos. Ese sistema no va a sobrevivir. Yo le digo a los donantes que tal vez me detesten, pero que toda esa mierda de Paul Ryan en la Heritage Foundation no va a ganar una elección nacional. No puede ganar en Wisconsin, ¿se entiende? Donald Trump sí puede». Entre los congresistas republicanos predominan los hombres blancos de familias acomodadas y cierta edad. Los demócratas y sus simpatizantes tienen un «casting mejor», admite Bannon. «Hicieron un trabajo increíble en 2018. (…)Quiero que reclutemos camareros. No quiero más abogados. Quiero camareros». Estas ideas de defender a los trabajadores son difíciles de creer. Hace dos años, el presidente aprobó un proyecto de ley de 1,5 billones de dólares para reducir los impuestos de las empresas y de los ricos, entre los que figuran él y los miembros de su gabinete. Según el Centro de Política Tributaria, un centro de estudios de Washington no afiliado a ninguno de los partidos, el 80% de los recortes de impuestos aliviará el bolsillo del 1% más rico mientras la clase media sigue pasando dificultades. La Administración Trump ha ido claramente en contra de los derechos de los trabajadores al reducir el número de inspectores de seguridad en los lugares de trabajo, elevar la calificación necesaria para cobrar el salario mínimo o las horas extras y arrinconar a los sindicatos, entre otras medidas.

Mike Bloomberg

En las elecciones de mitad de mandato del año pasado los demócratas recibieron el empujón de Mike Bloomberg. El exalcalde de Nueva York les inyectó 110 millones de dólares con su propio comité de acción política y el resultado fue impresionante: 21 de los 24 candidatos a los que apoyaba obtuvieron el escaño. Bloomberg ahora también se presenta a la candidatura demócrata para la presidencia en las elecciones de 2020. «La gente no termina de entender lo que significa Bloomberg», dice Bannon. «De no ser por Bloomberg, no habría impeachment. Son los cien millones de dólares de Bloomberg los que hicieron ganar esos escaños… El Partido Demócrata es igual que el Republicano: no hay gente cuando hace falta hacer algo. Nadie va a un Estado a tocar timbres. Pero esos grupos de activistas sí lo hacen y ahí es donde Bloomberg puso sus cien millones de dólares».

Boris Johnson

Bannon hace comparaciones con las elecciones generales británicas en las que el conservador Boris Johnson derrotó al laborista Jeremy Corbyn. «Es una victoria para el populismo», dice Bannon. «Cláramente, el premio no se lo iban a llevar unas ideas económicas radicales, socialismo y una mayor intervención del Estado, además de un antisemitismo virulento. Creo que en EEUU el Partido Demócrata, especialmente la extrema izquierda que representan el Squad, Elizabeth Warren y Bernie Sanders, deberían aprender la lección porque no creo que solo haya sido por la personalidad de Corbyn». «Cuando ganamos a finales de junio de 2016 en Londres, dije que esa era la apuesta ganadora para Trump, sólo teníamos que imponer los mismos temas», dice en relación al referéndum británico del Brexit. «Por eso, cuando me hice cargo de la campaña, quise volver a lo básico: detener la inmigración ilegal masiva, limitar la legal y proteger a los trabajadores. ¿Por qué crees que las encuestas de Emerson le dan hoy a Trump el 34% de aprobación entre los negros y el 36% entre los hispanos? Va a conseguir el 20% del voto negro y esta es la razón: todo el mundo tiene trabajo».