El gobierno alemán ha aprobado el pasado 1 de noviembre una nueva ley que permite reducir el salario a los empleados no vacunados contra el coronavirus que deban guardar cuarentena por dar positivo o tener contacto con una persona infectada. La reducción de salario quedará establecida por el número de días que tengan que permanecer aislados.

Esto pone en una situación peliaguda a varios jugadores del Bayern de Múnich como Joshua Kimmich, Serge Gnabry, Jamal Musiala, Eric Maxim Choupo-Moting, quienes tuvieron que hacer cuarentena después de que su compañero Niklas Süle diera positivo hace dos semanas.

Tal y como informó este domingo Bild am Sonntag, este jueves la directiva del club se reunió con los cuatro jugadores que han tenido que guardar cuarentena recientemente para comunicarles que no recibirían su salario de manera retroactiva. Mickaël Cuisance, aunque tampoco está vacunado, no tuvo que someterse a una cuarentena y por lo tanto no sufrirá el recorte.

El Bayern de Múnich aplica un recorte de sueldo a los jugadores no vacunados / Imagen: EP
El Bayern de Múnich aplica un recorte de sueldo a los jugadores no vacunados / Imagen: EP

Además, el Bayern de Múnich no descarta aplicar sanciones mayores para los jugadores no vacunados, como que deban entrenar por su cuenta, con el objetivo de presionarles para que se pongan la vacuna.

Joshua Kimmich, el caso más mediático de la plantilla, es el único jugador que ha reconocido públicamente su negativa a recibir las dosis por el temor a efectos secundarios a largo plazo. Kimmich vuelve a estar confinado después de que una persona de su esfera privada diera positivo. El jugador ya se perdió los últimos partidos de la selección alemana y previsiblemente se perderá también el partido de la Liga de Campeones contra el Dinamo de Kiev este martes.

Baviera y Sajonia

Las tasas de infección alcanzaron niveles récord esta semana. Los gobiernos regionales de Baviera y Sajonia, entre los más afectados por el resurgimiento de la pandemia, han anunciado la cancelación de todos los mercados navideños, así como otras restricciones. Además, Baviera se plantea instaurar la vacuna obligatoria para luchar contra la nueva y creciente ola de contagiados.

A eso se le suma que la campaña de vacunación en el país germano lleva estancada desde verano. De momento, solo un 67,7% de la población ha recibido la pauta completa de la vacuna y un 70,2% al menos la primera dosis. Alemania está lejos de alcanzar la inmunidad de rebaño y crece el nerviosismo ante la llamada «sexta ola».

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