Las negociaciones para la fusión BBVA-Sabadell avanzan a buen ritmo. La operación se centrará en el recorte de gastos como principal factor para recuperar la rentabilidad y la digitalización a la que nos somete a los usuarios el sector acelera la reducción de empleados.

Si la fusión finalmente es llevada a cabo, el banco resultante sería el segundo más grande del territorio español, con activos de 596.481 millones de euros; 403.527 procedentes del BBVA y 192.954 procedentes del Sabadell, situándose por detrás del banco resultado de la fusión Bankia por CaixaBank y por delante incluso del Banco Santander.

Fusión BBVA-Sabadell: pérdida de empleos 

Sindicatos como la Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CCOO) han mostrado su preocupación por las consecuencias laborales que puede provocar la operación BBVA-Sabadell en una plantilla que concentra a 40.000 personas entre los dos bancos. Se esperan más de 5.000 despidos, el 11% de la plantilla total y cierres de 1.300 oficinas, el 30%.

“Me preocupa la magnitud de destrucción de empleo que se puede producir”, ha expresado el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, en una entrevista en RNE. Álvarez ha pedido responsabilidad en el mantenimiento del empleo de todas las entidades bancarias españolas que en la última crisis financiera internacional ya se beneficiaron de un gran rescate de la Unión Europea para evitar que terminaran en la quiebra. “Los bancos deben ser conscientes del esfuerzo que ha hecho este país para ayudarles, ahora no pueden devolverlo con más despidos”, ha enfatizado.

CCOO ha emitido un comunicado para exigir a las dos entidades que ofrezcan garantías de empleo a sus trabajadores. En caso de que haya duplicidades, el sindicato apuesta por plantear salidas voluntarias. «Es imprescindible que si finalmente se materializa dicha operación se articule un acuerdo laboral que proteja las condiciones laborales y el empleo de las dos plantillas», han argumentado.

Los cambios del sector bancario español han provocado la destrucción de cerca de 135.000 puestos de trabajo en la banca durante los últimos 12 años. Un periodo marcado por la desaparición de las antiguas cajas de ahorro y la unión de grandes entidades.

Fusión BBVA-Sabadell: un oligopolio gestado con dinero público
Fusión BBVA-Sabadell: un oligopolio gestado con dinero público

BBVA-Sabadell: un oligopolio construido con dinero público

El profesor de Economía Aplicada de la Universidad Complutense y responsable de Políticas Económicas de Izquierda Unida, Carlos Sánchez Mato, ha destacado este martes en su perfil de Twitter, que tras esta nueva fusión por absorción los tres bancos más grandes de España –la nueva CaixaBank, el nuevo BBVA y el Santander– tendrán “el 67%”, de la cuota de mercado, constituyendo así “un oligopolio bancario gigantesco construido gracias al dinero público”.

Fusión BBVA-Sabadell: un oligopolio gestado con dinero público

Señala el economista que esta operación nos ha costado a todos los españoles y españolas «28.413 millones» y que, en total, las ayudas públicas de las que se han beneficiado BBVA y Sabadell «han superado los 370.000 millones de euros desde 2008». «Las entidades que se han quedado durante la crisis iban con regalo público en forma de capital y liquidez», denuncia.

Fusión BBVA-Sabadell: un oligopolio gestado con dinero público

Señala Sánchez Mato que «las ayudas que han mejorado su capitalización y solvencia son superiores al patrimonio neto de ambas entidades» y que sin ellas «hoy no podrían pensar en fusiones». «Hay ya una parte considerable, 28.413 millones, que es ya un coste irrecuperable para el erario público y del que se han beneficiado BBVA y Sabadell», señala.

Como comparación, el economista señala que «el coste público del que se han beneficiado BBVA-Sabadell equivale a 9 años de Ingreso Mínimo Vital o a 20 años de subida de pensiones». «No ha habido objeción del Gobernador del Banco de España a la inyección de dinero público a estos dos bancos que sí se ha opuesto a lo segundo», afirma.

El resultado de esta fusión, señala que será «un oligopolio más potente que podrá cobrar más caros los productos financieros y entidades demasiado grandes para caer que tendrán que ser rescatadas en cuanto tengan problemas».