La ONG belga Corvia ha anunciado que ha recibido la autorización de las autoridades competentes para abrir un buzón en Bruselas donde poder abandonar a recién nacidos de forma anónima.

La ONG ha presentado que con orgullo y felicidad, tras tres años de trámites, «cada niño podrá tener futuro».

Para la consecución de tal aberración el Consejo de Estado ha anulado la prohibición emitida por el exalcalde de Bruselas, Pierre Muylle, porque consideran que «no incita al abandono de bebés, si no permitir a las madres dejar a sus hijos con seguridad».

El buzón, que un principio estaba previsto para septiembre de 2017, será presentado y puesto en marcha a principios de octubre.

No obstante, y contra lo que se está afirmando desde la prensa de fuera del país, no se trata del primer buzón, ya que este se instaló en Bélgica en Amberes hace 20 años.