Javier F. Ferrero

La revista ‘Factory Management and Maintenance’ escribió en 1951 un artículo sobre una epidemia en la que trabajadores llamaban a sus jefes para decir que se habían puesto enfermos y que no podrían ir a trabajar el cuarto viernes de noviembre, un día después de disfrutar del pavo en el Día de Acción de Gracias. El nombre de Black Friday para ese día fue popularizándose lentamente hasta que, 20 años después, el New York Times lo recogió como una expresión popular entre los policías de Filadelfia para designar una de las jornadas de trabajo más complicadas: el día del año con más compras y con más tráfico, el momento que marcaba el inicio de las compras de Navidad.

El capitalismo encontró un estupendo nicho de mercado y las tiendas supieron aprovecharse de la ocasión, encontrando en el Black Friday la excusa perfecta para arrancar la temporada festiva con un gran hito comercial, aunque su popularización como fenómeno de masas no llegó hasta el año 2000.

El Black Friday y su secuela del Cyber Monday, símbolos de una fiebre consumista que evoca aglomeraciones en las puertas de las tiendas y un gasto desenfrenado buscando las ofertas, encierran en su funcionamiento una serie de modelos laborales y económicos sobre los que es preciso reflexionar.

 

Amazon

Amazon, una de las empresas con mayor capitalización bursátil del mundo, presenta un modelo empresarial obsesionado por despreciar el factor trabajo, entendiéndolo como un mero coste y no como un activo social o corporativo. Modelo que destaca en el Black Friday.

La forma de concebir el trabajo y los trabajadores se ejemplifica en el presente, con su actitud de permanente conflicto con sus empleados a causa de su desdén por el diálogo social, su tacañería salarial y el exceso de temporalidad.

Los planes laborales a medio y largo plazo de Amazon pasan, simplemente, por reducir el número de trabajadores hasta casi su erradicación. Sus planes de robotización de sus plantas están comenzando a dar sus frutos, con un modelo laboral que ahonda en la polarización del mercado de trabajo, genera una dualidad en los puestos de trabajo que liquida las cualificaciones medias: sólo se contratan trabajadores muy cualificados, o trabajadores para ofrecerles empleos precarios con sueldos ínfimos.

El modelo comercial de Amazon ha abocado al cierre a miles de comercios minoristas en EEUU, Europa, y por supuesto, España. Pequeños negocios que, si no han echado directamente el cierre, solo pueden sobrevivir si comercializan sus productos a través de la plataforma online de Amazon, con la consiguiente mengua de beneficios y visibilidad. Un modelo monopolístico, que acaba expulsando del mercado a sus competidores, sean grandes o pequeños; una forma de competir que ya está afectando las cuentas de resultados de otros grandes almacenes y tiendas mayoristas.

 

La necesaria reflexión sobre el modelo laboral

Bezos construyó su imperio en torno a Amazon tomando buena nota de otro negocio basado en la venta al por menor de todo tipo de bienes de consumo: Walmart. Ambas compañías tienen características comunes, como que no hay un sindicato que auna a sus trabajadores para defender sus derecho o que ambas reciben acusaciones de un trato abusivo a sus trabajadores.

Debemos reflexionar y decidir qué modelo social y laboral queremos en el futuro. El Black Friday es un claro ejemplo de un paradigma laboral robotizado, con mucho menos empleo y con un sistema económico en el que todo el dinero acaba en unos pocos bolsillos.

Los gobiernos han de actuar y acabar con este sistema de monopolios, cada día cierran más negocios arrastrados por el tsunami de las grandes multinacionales. No podemos quedarnos de brazos cruzados ante esta gravísima tendencia. Nuestro sistema económico y social, nuestra actual forma de concebir el Estado del Bienestar está en peligro. La digitalización debe significar prosperidad para todos, no solo para algunos directivos bien situados.

 

Manifestación convocada

Los sindicatos CCOO y CGT, junto a organizaciones sociales y políticas, han convocado una manifestación para el próximo 23 de noviembre hasta el centro logístico de Amazon en San Fernando de Henares bajo el lema Rodea Amazon, coincidiendo con la primera jornada de huelga que se llevará a cabo en la compañía.

Con la protesta se pretende poner de manifiesto que el fenómeno Amazon está perjudicando a todo el ramo de la logística, autónomos, comerciantes y ciudadanía en general.

Los organizadores han explicado que con la iniciativa pretenden reivindicar los derechos de los trabajadores y una fiscalidad progresiva, y denunciar la uberización del sector del transporte y el reparto, así como la muerte del pequeño comercio tradicional frente al oligopolio del comercio electrónico.

La manifestación tendrá lugar durante la primera jornada de huelga de 24 horas convocada en este centro para el día 23 durante el Black Friday. La huelga continuará los días 24 de noviembre, 7 y 9 de diciembre, 15 y 30 de diciembre y 3 y 4 de enero.

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