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Cinco años después del secuestro de más de 200 adolescentes en un internado en Chibok, en el noreste de Nigeria, a manos de los yihadistas de Boko Haram, todavía persiste la duda sobre el bienestar y paradero de 112 de las chicas.

En un principio, pocos se creyeron la noticia, pensando que era una estratagema electoral de cara a las elecciones presidenciales de 2015, pero todo cambió cuando el grupo yihadista Boko Haram, hasta entonces desconocido fuera de Nigeria, publicó un vídeo en el que aparecían las adolescentes.

Figuras internacionales como la entonces primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, y celebridades de Hollywood arroparon en las redes sociales una campaña que se volvió viral bajo el lema BringBackOurGirls («Devolvednos a nuestras chicas»). El suceso había puesto, a ojos de Occidente, a Boko Haram en el mapa.

Del total de 276 niñas, después de que 56 lograran escapar y más de 100 fueran liberadas en intercambios de prisioneros, se cree que al menos 112 siguen en manos de los terroristas.

«Cuando pienso en mis hijas, lloro y rezo porque vuelvan pronto y sanas», dice Ali Mustafa a UNICEF. Perdió a tres de sus hijas cuando el grupo armado atacó su aldea en Mafa hace cuatro años. Su hija mayor, Babagana, tenía 15 años en ese momento y la menor solo 10. Habla con cariño y nostalgia de sus niñas. «Ver a otras chicas de la misma edad o la misma altura que juegan a los mismos juegos me rompe el corazón… me recuerdan tanto a ellas».

Ali Mustafa no es el único padre que echa de menos a sus hijas. El aniversario del secuestro de Chibok es un triste recordatorio de que los secuestros generalizados de niños y niñas continúan.  El mundo puede que haya olvidado a estas niñas y niños y a los miles de desaparecidos en el noreste de Nigeria, devastado por el conflicto, pero sus padres y sus familias no.

Es necesario ayudar a los niños a volver a la vida normal después de las experiencias horrendas que han vivido durante los secuestros es un proceso complejo y largo. Desde Contrainformación queremos hacer llegar nuestro apoyo a estos menores olvidados. No estáis solos.


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