El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, detalló hoy que la oficina que abrirá en Jerusalén tendrá carácter comercial, para promover la tecnología y la innovación, como parte de la embajada brasileña en Tel Aviv.

«Nos aproximamos a países que están alineados con nosotros en las tradiciones, la cultura, la democracia, y la fe en Dios. Abriremos en Jerusalén una oficina para promover el comercio, la inversión, la tecnología e innovación», desveló en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Horas antes de la comparecencia, el titular de Exteriores, Israel Katz, anunció en sus redes sociales que Brasil abriría una sede diplomática en la Ciudad Santa, una polémica medida porque su parte este palestina está ocupada y anexionada en contra de las resoluciones de la ONU.

Netanyahu agradeció la decisión de esta nueva sede y consideró que podría ser «el primer paso» para una futura embajada de Brasil en Jerusalén, «la capital de Israel».

El mandatario brasileño había prometido en campaña electoral mover la legación diplomática de Tel Aviv a Jerusalén, siguiendo los pasos de EE.UU. y Guatemala, contrarios al consenso internacional.

La oposición de parte del Ejecutivo de Bolsonaro a este movimiento, por las relaciones comerciales que mantiene con los países árabes en venta de carne halal (permitida para consumo por la ley islámica), habrían rebajado finalmente la promesa a una oficina comercial.