Bolsonaro dice a embajadores árabes que su Gobierno está de “brazos abiertos”

El presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, afirmó este miércoles en una cena ofrecida a cerca de 40 embajadores de países árabes que su Gobierno está de «brazos abiertos» para todos los países, «sin excepción».

Arabia Saudita ha alcanzado un récord de abuso de los derechos humanos de sus habitantes que ha ocasionado la preocupación de las Naciones Unidas. A pesar de ser miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el país ha utilizado extensivamente la pena de muerte y ha realizado decenas de ejecuciones públicas.

Las mujeres de ese país sufren una aguda discriminación que, en la mayoría de los casos, es pasada por alto y a que la minoría chiita (una rama del Islam) tiene acceso limitado al empleo y a los servicios gubernamentales. ¿Qué hay de los inmigrantes? El año pasado, las autoridades expulsaron a 370.000.

Ahora, sin importar este tipo de actuaciones, Bolsonaro espera que los «lazos comerciales» que unen a Brasil y a los países árabes se transformen «cada vez más en lazos de amistad, de respeto y de fraternidad», dijo en un vídeo divulgado por la Presidencia.

La cena, en la que también participaron los ministros de Relaciones Exteriores, Ernesto Araújo; y de Agricultura, Tereza Cristina Corrêa, se produce una semana después de la visita de Bolsonaro a Israel, donde anunció su intención de abrir una oficina comercial en Jerusalén.

El gobernante ultraderechista prometió durante la campaña electoral trasladar la embajada de Brasil de Tel Aviv a Jerusalén, siguiendo los pasos de Estados Unidos, pero hasta el momento no se ha decidido a hacerlo ante las posibles consecuencias que podría acarrear. Ese posible cambió ya generó un profundo malestar en muchos países árabes, que están entre los principales importadores de pollo de Brasil y que tampoco recibieron de buen grado la apertura de una oficina comercial en Jerusalén.

El secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit, llegó a afirmar que Brasil «viola las leyes internacionales» por haber anunciado su intención de abrir una oficina comercial en Jerusalén, ya que la «ley internacional considera a Jerusalén tierra ocupada y prohíbe el traslado de embajadas y de oficinas comerciales».

En ese contexto se celebró este miércoles la cena con los embajadores árabes, en la que la ministra Corrêa reforzó el mensaje de Bolsonaro y dijo que «Brasil continuará cada vez más firme en su determinación de ser un país amigo de todos».

«Nuestro papel desde la cartera de Agricultura es cada vez fortalecer más, además de la amistad, el negocio agropecuario brasileño con esos grandes países que son los países de la Liga Árabe», sostuvo.

Según la Confederación Nacional de la Agricultura y la Pecuaria (CNA), los países árabes ocupan la tercera posición entre los principales importadores de los productos agropecuarios brasileños.

Las exportaciones brasileñas para ese mercado sumaron 16.400 millones de dólares en 2018.

El canciller Araújo negó, por su parte, supuestos desencuentros entre el Gobierno y la comunidad árabe y puso como ejemplo la cena celebrada este miércoles.

«En este Gobierno nunca hubo hielo, pero claro que siempre es importante que mostremos en la práctica que ciertas cosas que se especulan no existen», comentó en declaraciones recogidas por la estatal Agencia Brasil.

Deja un comentario