Boris Johnson, primer ministro de Reino Unido, ha pedido a los británicos que eviten «el contacto no esencial» y ha confirmado que su Gobierno no permitirá «reuniones masivas», aún así ha descartado de momento adoptar medidas como el cierre de escuelas o negocios.

Este contacto «no esencial» está dirigido especialmente a mayores de 70 años, que en unos días podrán recibir la orden de permanecer aislados en sus casas.

Johnson afirma estar tomando las medidas a su debido tiempo a pesar de que ya ha elaborado planes que, en el peor de los casos, plantean casi ocho millones de hospitalizaciones.

«Nos estamos aproximando a la fase de rápido crecimiento de la curva, y eso significa que los casos se van a duplicar cada cinco días» advirtió Johnson.

El primer ministro británico instó a los ciudadanos con síntomas a aislarse en sus domicilios sin necesidad de someterse a ninguna prueba acudiendo solo al hospital en los casos más graves.

«Hemos hecho lo que hemos podido para contener al enfermedad y hemos ganado un tiempo valioso, pero ahora es una pandemia global», argumentó.

El Gobierno británico considera que se creará una inmunidad de grupo después de que la mayoría de la población contraiga el virus sin necesidad de adoptar medidas restrictivas que acarreen efectos colaterales para la economía.

«El Gobierno está jugando a la ruleta rusa con los británicos y estamos ante un grave error», declaró el doctor Richard Horton, director de la publicación médica The Lancet. «Boris Johnson alega que están siguiendo la ciencia, y eso no es verdad. La evidencia es clara. Lo que necesitamos son medidas urgentes imponiendo cierres y la distancia social», razona.

Reino Unido cuenta ya con 53 muertes y 1.543 casos confirmados, entre los que se encuentra la ministra de Sanidad Nadine Dorries aunque se prevé que pueda haber 7,9 millones de ingresos. Un informe del servicio de salud público de Inglaterra da por hecho que el virus seguirá circulando en torno a un año más y que hasta el 80% de los ciudadanos enfermarán.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y periódicos influyentes como «The Times» han cuestionado la estrategia de Johnson y un grupo denominado «Pause the System» ha organizado este lunes una protesta ante Downing Street para reclamar que el Gobierno tome medidas.