El ministro español de Exteriores y Unión Europea (UE), Josep Borrell, manifestó este viernes que los británicos «algo tienen que querer» tras el rechazo del Parlamento del Reino Unido al acuerdo de salida del bloque comunitario.

«Han votado que no a ocho cosas diferentes, pero algo tienen que querer, y eso es supongo lo que se plantearán por última vez en el próximo Consejo Europeo», afirmó Borrell en Quito en declaraciones a los medios tras reunirse con su homólogo ecuatoriano, José Valencia.

El Parlamento británico rechazó este viernes y por tercera ocasión, el acuerdo de salida del bloque que la primera ministra, Theresa May, pactó con Bruselas el pasado noviembre.

El ministro español lamentó que May no haya conseguido en esa ocasión el respaldo de la Cámara de los Comunes, «a pesar de todos los esfuerzos que ha hecho la UE y España, en particular, para conseguir que los parlamentarios británicos dieran el apoyo a ese acuerdo».

Tras conocerse esta nueva negativa, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, convocó una cumbre extraordinaria para que los líderes comunitarios debatan los próximos pasos en el proceso del «brexit».

Sobre la convocatoria del nuevo Consejo, Borrell reflexionó que el cónclave europeo «estudiará qué es lo que cabe hacer, pero los británicos de momento nos han dicho todo lo que no quieren porque parece ser que no quieren nada, no quieren salir sin acuerdo, no quieren este acuerdo».

La cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea tendrá lugar dos días antes del 12 de abril, la nueva fecha en la que el Reino Unido saldrá de la UE sin acuerdo a no ser que el Gobierno británico presente antes un plan alternativo, que forzaría la solicitud de una prórroga larga a las negociaciones.

En este escenario, que los líderes europeos abordarían en su cumbre extraordinaria del 10 de abril, el Reino Unido estaría obligado a participar en las elecciones a la Eurocámara de mayo.

El tercer rechazo al acuerdo del «brexit» cerró la puerta a la posibilidad de una prórroga hasta el 22 de mayo, la primera opción de las concedidas por el Consejo Europeo la semana pasada, que solo se hubiera activado si los diputados británicos hubieran dado hoy su apoyo al acuerdo.