Eldiario.es


El actual ministro español de Exteriores, Josep Borrell, luchará por reforzar la relevancia de la Unión Europea en el mundo y su capacidad de «hacerle frente a los grandes» desde su nuevo puesto de mister PESC o Alto Representante de Política Exterior y Seguridad Común de la UE.

Europeísta convencido y apasionado defensor del proceso de integración europea, una y otra vez a lo largo de la campaña electoral Borrell ha subrayado la importancia de trabajar por definir el futuro de Europa y su posición en el mundo.

A sus 72 años, el veterano político (Puebla de Segur, Lleida) ha asegurado estar ilusionado con la idea de «hacer política en el sentido más noble de la palabra», de hacer una política «pedagógica y explicativa para que todos entiendan la importancia que tiene Europa» y de participar en «algo verdaderamente importante y determinante para el futuro de todos los europeos».

Si como ministro de Asuntos Exteriores su principal preocupación ha sido frenar el relato de los independentistas catalanes y su capacidad de actuación e influencia en el exterior, en su nueva etapa apostará por que la UE abandone la unanimidad como regla de decisión.

Para el nuevo mister PESC, lo principal para que Europa sea capaz de actuar en el escenario internacional y pueda hacerle frente a «los grandes» -Estados Unidos, China, Rusia- es ser capaz de reaccionar de manera coordinada y contundente ante las crisis internacionales.

Borrell es consciente de que convencer a Europa de que las decisiones internacionales «se tomen por mayoría y no por unanimidad no será fácil», ya que la política exterior «toca el corazón de la soberanía; estamos hablando de la paz y la guerra, de intervenir militarmente en algunas ocasiones y eso, todo el mundo, se lo piensa dos veces».

Pero «si Europa no tiene una capacidad estratégica propia y no empieza a actuar con una lógica de potencia, va a ser bastante irrelevante en el mundo», ha advertido en campaña.

«Lo que los europeos se tienen que plantear es qué papel quieren jugar en el mundo: ¿quiere usted ser la Atenas de Washington, una parte muy culta y muy distinguida pero que no influye nada más que a través del discurso, un gran parque temático, un museo a cielo abierto?», se preguntaba poco antes de las elecciones europeas del 26 de mayo.

Su victoria en esa cita le situó en cabeza para ocupar uno de los grandes puestos de responsabilidad de la UE, pero las largas y complejas negociaciones le hicieron cuestionarse sus posibilidades, hasta el punto de que optó por renunciar a su escaño en el Parlamento Europeo para conservar su puesto en el Gobierno de Pedro Sánchez.

La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, lo explicó el pasado viernes: «Habida cuenta de la incertidumbre existente a nivel internacional, porque las fechas aquí todavía no están siendo precisas, el ministro Borrell se queda en su ministerio».

Un vaticinio que se cumplirá, al menos hasta que haya un nuevo Gobierno en España o hasta noviembre, cuando vence el plazo máximo para el nombramiento oficial de todos los miembros de la Comisión Europea.

Ver en Eldiario.es