En una entrevista en Telecinco, recogida por Europa Press, se ha referido en concreto a “la izquierda de la izquierda” de varios países europeos, como Die Linke en Alemania o en Francia el líder de Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon o el socialista Benoit Hamon, “que en su país no aceptarían para nada lo que pasa en España”.

En concreto, ha reprochado a Hamon que haya dicho a España que el problema catalán no se resolverá con sentencias judiciales. “Pero quién le ha dicho que pensamos eso, naturalmente que no se resuelven con sentencias judiciales, pero hay que distinguir lo que son idearios políticos de las actuaciones que la Justicia puede considerar que infligen leyes”, ha dicho.

El ministro ha admitido que, permanentemente, él tiene que dejar claro en el exterior que no es Cataluña quien quiere la independencia, sino una parte de los catalanes, “importante, muy numerosa, pero menos de la mitad”.

En ese sentido, se ha referido a su viaje de este martes a Eslovenia y ha asegurado que el Gobierno fue “extraordinariamente amable”. El presidente esloveno se convirtió, el pasado diciembre, uno de los poquísimos responsables europeos que han recibido al presidente catalán, Quim Torra.

Sin embargo, Borrell ha explicado que no le recibió ninguna autoridad gubernamental, sino “a título personal” el presidente del país, Borut Pahor. Con él se reunió también el martes Borrell, que le ha calificado como “gran amigo” desde la época en que coincidieron como eurodiputados.

De paso, ha subrayado que a Torra tampoco le recibió nadie del Gobierno en Portugal, donde viajó, según Borrell, “para engañar otra vez a la gente”, diciendo que la Constitución portuguesa reconoce el derecho de autodeterminación, cuando en realidad éste se refiere “a los territorios coloniales africanos” y “en Portugal la Constitución no permite que haya partidos regionales” y “ERC sería ilegal”.

Borrell ha tenido que volver a explicar sus palabras sobre la prisión preventiva de los acusados por el proceso independentista, señalando que lo que él dijo fue que “hubiera preferido que el juez encontrara otros procedimientos para garantizar que las personas imputadas no escaparan de la acción de la justicia”, porque “a todo el mundo le gusta que la prisión provisional se aplique de forma cuidadosa”. Eso sí, también ha insistido en que la huida del expresidente Carles Puigdemont y varios exconsejeros “no ayudó en nada a los que se quedaron” y, en todo caso, ha señalado que son los jueces los que deciden.

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