El ministro español de Exteriores, Josep Borrell, se reunió este lunes con su homólogo estadounidense, Mike Pompeo, en la sede del Departamento de Estado de Estados Unidos con varios temas de fondo, desde la crisis en Venezuela hasta la cumbre de la OTAN que se celebrará esta semana en Washington.

Borrell y Pompeo, que llevaban ambos una corbata de color azul, posaron ante las cámaras durante unos segundos, intercambiaron unas palabras a modo de saludo, se estrecharon la mano y comenzaron su reunión pasadas las 15.35 hora local (20.35 GMT).

Esa breve comparecencia tuvo lugar en una sala del Departamento de Estado conocida como la «Sala del Tratado», en donde el titular de Exteriores estadounidense suele recibir a los líderes de otras naciones y donde, en esta ocasión, había dos banderas de Estados Unidos y otras dos de España.

La sala es circular, tiene paredes de color azul claro y columnas blancas con unos detalles de color dorado.

En las paredes hay cuadros del expresidente James Madison (1809-1817), del exvicepresidente Thomas Jefferson (1797-1801), ambos considerados Padres Fundadores de Estados Unidos; así como relevantes figuras en materia de política exterior, como Henry Kissinger, que fue secretario de Estado entre 1973 y 1977.

Está previsto que en el encuentro entre Borrell y Pompeo también participe el subsecretario de Estado adjunto para Asuntos Políticos, David Hale, un diplomático de carrera con experiencia en Oriente Medio y que, anteriormente, fue embajador de Estados Unidos en Pakistán (2015-2018) y en el Líbano (2013-15), entre otros países.

Estados Unidos ve a España como un socio en Latinoamérica y, por eso, es previsible que durante su reunión Borrell y Pompeo aborden la situación en Venezuela.

Los dos países han reconocido como presidente interino de Venezuela al líder opositor Juan Guaidó, que como jefe del Parlamento se declaró jefe de Estado interino de Venezuela el 23 de enero al considerar ilegítima la reelección del gobernante venezolano, Nicolás Maduro, en mayo de 2018.

Según reveló Borrell el 12 de mayo, las autoridades españolas y estadounidenses han mantenido conversaciones sobre la posibilidad de que España acoja a funcionarios venezolanos que decidan romper con Maduro, aunque ese intercambio no ha desembocado todavía en ningún acuerdo.

Otro de los temas que, casi con seguridad, estará encima de la mesa es la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN, que se celebra el 3 y 4 de abril en Washington, la misma ciudad en la que hace 70 años se firmó el llamado Tratado de Washington, del que nació la alianza militar.

Estados Unidos ha insistido en que cada uno de los miembros de la Alianza Atlántica deben situar en un 2 % de su PIB la inversión en defensa para 2024, tal y como se comprometieron hace cinco años.

España y Bélgica son los segundos miembros de la OTAN que menos porcentaje de su PIB gastaron en Defensa en 2018, un 0,93 % en ambos casos, según las estimaciones que dio a conocer la Alianza el pasado 14 de marzo.