El Gobierno brasileño espera que el crecimiento de la industria de defensa ante un nuevo ciclo de modernización y renovación de los equipos de sus Fuerzas Armadas promovido por el presidente Jair Bolsonaro contribuya para la recuperación económica del país.

La nueva política fue expuesta tanto por el vicepresidente brasileño, general de la reserva Hamilton Mourao, que esta semana ejerce como jefe de Estado interino, como por el ministro de Defensa, general Fernando Azevedo e Silva, durante la ceremonia de apertura en Río de Janeiro de la nueva edición de la LAAD, la mayor feria para el sector de defensa en América Latina.

En un discurso ante unas 195 delegaciones oficiales provenientes de 80 países del mundo, incluyendo los ministros de Defensa de una decena de países, ambos destacaron la importancia de la industria de defensa de Brasil, responsable por el 4 % del producto interior bruto (PIB) de la mayor economía sudamericana.

De acuerdo con Mourao, los negocios y asociaciones que surgirán de la LAAD, que se extiende hasta el viernes, constituyen «una excepcional oportunidad para la expansión de muchos sectores de la industria nacional de defensa».

El vicepresidente defendió un nuevo ciclo para la modernización de las Fuerzas Armadas y afirmó que «las naciones que quieren garantizar seguridad y soberanía enfrentan el desafío de compatibilizar los presupuestos para obtener los medios necesarios para alcanzar tales objetivos tanto dentro del país como fuera, si quieren proyectar su poder».

Para Azevedo e Silva, la industria de defensa, que mueve anualmente cerca de 200.000 millones de reales (unos 52.631,6 millones de dólares por año), es esencial no sólo para mantener la capacidad de defensa de la soberanía del país como para incentivar la economía.

El ministro recordó que esta industria genera cerca de 60.000 empleos directos y unos 240.000 indirectos en el país.

«Mientras más metas osadas puedan ser alcanzadas por la industria de la defensa, más el sector puede contribuir a recuperar el crecimiento del país», aseguró el ministro tras recordar que Brasil viene creciendo muy lentamente tras haber sufrido en 2015 y 2016 la mayor recesión en la historia del país.

Los dos generales del Ejército recordaron que, entre otros proyectos de renovación de la capacidad de defensa del país, Brasil está comprometido con la construcción de cinco submarinos, incluyendo uno nuclear, y que contrató este martes la construcción de cinco corbetas y lanzó una licitación para comprar un nuevo navío polar.

Azevedo e Silva recordó igualmente el proyecto del Ejército para lanzar nuevas generaciones del vehículo militar Guaraní y la implantación de un Sistema de Defensa de las Fronteras con radares, satélites y sensores de última generación.

En el sector aéreo citó la asociación de la Fuerza Aérea con el fabricante Embraer para desarrollar el carguero militar KC-390 y para construir en Brasil los doce cazas de combate comprados a la sueca Saab.

Dijo igualmente que el acuerdo de salvaguardas tecnológicas que Bolsonaro firmó en su visita la semana pasada a Estados Unidos permitirá la plena utilización de la base de lanzamiento de cohetes que Brasil opera en Alcántara, en la Amazonía brasileña, por parte de empresas de varios países.

El director de la LAAD, Sergio Jardim, aseguró que mantener las fuerzas armadas modernas, equipadas y bien remuneradas como lo propone Bolsonaro, un capitán de la reserva del Ejército, es esencial para la soberanía, así como también lo es contar con una industria de defensa destacada.

«Nuestra expectativa es que, con el nuevo Gobierno, las Fuerzas Armadas puedan iniciar un ciclo virtuoso de modernización y renovación de equipos», agregó Jardim.

El director del evento dijo igualmente que las cerca de 2.500 reuniones que tendrán esta semana en Río de Janeiro las delegaciones oficiales con expositores de todo el mundo permitirán generar negocios y asociaciones no sólo para Brasil sino para los diferentes países presentes en la feria.

La Exposición Latinoamericana de Espacio y Defensa (LAAD, por su sigla en inglés) que, en su décima segunda edición este año cuenta con 450 expositores, se posicionó como la principal feria de negocios del sector.

Entre los expositores brasileños destacan Embraer, tercer mayor fabricante de aviones del mundo; el productor de armas, blindados y municiones Avibras; el fabricante de helicópteros Helibras; la estatal brasileña de material bélico Imbel, la Compañía Brasileña de Cartuchos, y el productor de armas no letales Condor.

De las grandes multinacionales presentes destacan Lockheed Martin, Boeing, Airbus, Thales Group y SAAB.

La feria, abierta al público, espera congregar a más de 38.000 profesionales de los sectores de Defensa y Seguridad durante esta semana, según las expectativas de los organizadores.