Brasil fortalecerá la base de su Fuerza Naval con cuatro nuevas corbetas escoltas que serán construidas en el país por el consorcio brasileño-alemán Aguas azules en el marco de un proyecto que fue oficializado este martes y que generará unos 8.000 empleos directos e indirectos en el país.

El convenio que dio luz verde al proyecto fue suscrito este martes entre la Marina de Brasil y Aguas azules en un acto en Río de Janeiro que fue calificado por el presidente en ejercicio de Brasil, general de la reserva Hamilton Mourao, como «extremadamente relevante» para la soberanía del país.

La firma del convenio se dio luego de que el consorcio integrado por la alemana Thyssenkrupp Marine System y las brasileñas Embraer y Atech fuera seleccionado como el ganador de un concurso abierto por la Marina para la construcción de cuatro corbetas de guerra.

«La obtención de los navíos es un marco extremadamente relevante para la construcción del núcleo del poder naval», señaló Mourao, vicepresidente brasileño y que asumió interinamente por el viaje de Jair Bolsorano a Israel, durante la ceremonia que tuvo lugar en el marco de la Exposición Latinoamericana de Espacio y Defensa (Laad por sus siglas en inglés), la mayor feria del sector de defensa para la región.

Durante su intervención, el general destacó los beneficios que llegarán con el proyecto, entre los que citó el fortalecemiento de la base del sector de defensa y la generación de empleos directos e indirectos.

El proyecto, avaluado en unos 1.600 millones de dólares, prevé la construcción de cuatro corbetas tipo Tamandaré, que serán entregadas entre 2024 y 2028.

Según la Marina de Brasil, la construcción de los cuatro navíos generará unos 2.000 empleos directos y unos 6.000 indirectos.

El consorcio brasileño-alemán Aguas azules, que ganó el concurso al proponer la construcción de adaptaciones de las corbetas alemanas de tipo Meko A100, también cuenta con la participación de las empresas Ares Aeroespacial e Defesa S.A, Fundação Ezute, Oceana Estaleiro S.A, Omnisys Engenharia Ltda, SKM Eletro Eletrônica Ltda y WEG Equipamentos Elétricos S.A., compañía que serán subcontratadas para el proyecto.

Atech, una subsidiaria de Embraer, será la responsable por el desarrollo del Sistema de Gestión de Combate de los cuatro navíos en asociación con Atlas Elektronik, una subsidiara de Thyssenkrupp.

Según la Marina, el consorcio vencedor se comprometió a construir las corbetas con un nivel de contenido local del 31,6 % para el primer navío y del 41 % para el promedio de los cuatro.

El grupo vencedor también se comprometió a entregar corbetas de 107,2 metros de eslora, 5,2 metros de calado, un desplazamiento de 3.455 toneladas y una velocidad económica de 14 nudos, entre otras características.

Entre los factores que sobresalieron para la selección del consorcio, según la Marina, destacó el relacionado con el mantenimiento de las corbetas, que podrá realizarse en Brasil, lo que implica mayor durabilidad y menor costo.

Cuando el concurso fue anunciado, el Gobierno brasileño condición la firma del contrato a que los navíos fueran construidos en astilleros brasileños.

El consorcio vencedor se asoció con un astillero del estado de Santa Catarina, sur de Brasil, para cumplir esta condición.

Los cuatro navíos escoltas serán versátiles y de «elevado poder de combate, capaces de contrarrestar múltiples amenazas, destinados a proteger el tráfico marítimo y el control del área marina, pero que puedan realizar misiones de defensa, próximas o alejadas, del litoral brasileño», señaló la Marina.

El contrato forma parte de un programa estratégico con el que el Gobierno brasileño pretende la «Construcción de un Núcleo de Poder Naval» y renovar parte de su flota ya obsoleta.

Actualmente, la Marina de Brasil posee 11 navíos escoltas, de los cuales 8 tienen más de 40 años.