Un líder del pueblo indígena wajãpi ha sido asesinado en Brasil. El cuerpo de Emyra Wajãpi fue hallado por miembros de la tribu el pasado 23 de julio. APINA, la asociación de comunidades wajãpis, ha difundido un comunicado en el que declara que creen que Emyra fue asesinado por foráneos el día anterior.

El 26 de julio los wajãpis de la comunidad de Yvytotõ (en la región donde ha tenido lugar el asesinato) denunciaron que buscadores de oro fuertemente armados habían invadido su aldea. Los mineros les amenazaron y ocuparon por la fuerza una casa wajãpi.

Toda la comunidad huyó a otra aldea vecina, desde donde enviaron un mensaje de socorro por radio pidiendo ayuda a la policía federal. Un equipo de la policía llegó al territorio wajãpi el 28 de julio.

Actualmente, su población es de unas 1.500 personas y dependen por completo de la selva y de los ríos para su medio de vida y, como todos los pueblos indígenas, mantienen una profunda conexión espiritual con su tierra.

Los indígenas wajãpis fueron contactados por foráneos en 1973, cuando la dictadura militar construyó una carretera que atravesaba parte de su tierra. Esta abrió el camino para múltiples invasiones de buscadores de oro que provocaron una destrucción inmensa de la selva y propagaron enfermedades que mataron a muchos wajãpis.

Los wajãpis han luchado durante años por sus derechos territoriales, llegando a mapear por sí mismos su territorio. Este fue finalmente reconocido en 1996.

El director de Survival International ha afirmado que: “Los recientes comentarios del presidente Bolsonaro de abrir los territorios indígenas a la minería están envalentonando a buscadores de oro ilegales y a otros invasores. Prácticamente ha declarado la guerra a los pueblos indígenas de Brasil. Ellos, y sus aliados por todo el mundo, no dejarán de contraatacar”.

Punto de no retorno en la deforestación del Amazonas

La deforestación de la Amazonia brasileña ha aumentado por encima de tres campos de fútbol por minuto, según los últimos datos del gobierno, lo que ha llevado a que la selva tropical más grande del mundo se acerque a un punto de inflexión más allá del cual no se puede recuperar.

La constante erosión de la cubierta arbórea debilita el papel de la selva tropical en la estabilización del clima global. Los científicos advierten que el bosque está en creciente peligro de degradarse en una sabana, después de lo cual su capacidad de absorber carbono se verá gravemente disminuida, con consecuencias para el resto del planeta.

Los números oficiales del Instituto Nacional de Investigación Espacial son una vergüenza cada vez mayor para Bolsonaro, que ha tratado de engañar a la opinión pública y ha criticado al director del instituto.

En sus primeros siete meses en el poder, Bolsonaro, quien fue elegido con un fuerte apoyo de los agronegocios y los intereses mineros, se ha movido rápidamente para erosionar las agencias gubernamentales responsables de la protección de los bosques. Ha debilitado a la agencia ambiental y lo ha puesto bajo la supervisión del ministerio de agricultura, que está encabezado por el líder del lobby agrícola.

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