El videojuego de reciente estreno ‘Bury me, my Love’ busca contar un problema real, la realidad de los refugiados, a través del viaje ficticio de Nour, una migrante de Siria que huye de la situación desoladora de su país en busca de un nuevo hogar en Europa.

El estudio francés The Pixel Hunt ha presentado un juego en el que la protagonista se comunica por una aplicación de mensajería instantánea con su marido, Majd, quien se queda en Siria con su familia, a la espera de un buen momento en el que poder huir todos juntos.

Así, a través del hilo de los mensajes en el teléfono móvil que aparecen en la pantalla, se recrea la conversación constante entre Nour y Majd el que, con las respuestas que el jugador puede elegir dar, se puede llegar a modificar el viaje de la mujer, cuyo objetivo es llegar a su destino sana y salva.

El guion formula una serie de reglas a seguir en la conversación como el hecho de que «el amor y la pasión esten prohibidos hasta llegar al país de destino», se tienen que seguir «detalles específicos» sobre lo que está sucediendo «para ayudarse mutuamente» y está «estrictamente prohibido discutir».

A continuación, los jugadores entran a formar parte de un grupo de Whatsapp creado para la ocasión y cada día, se enfrentan a diferentes situaciones como cruzar la frontera, atravesar el Mediterráneo, ser expulsados de Grecia, dormir en Belgrado por 12 euros o llegar a Alemania, entre otros supuestos.

   Más del 90% de los hechos están inspirados en testimonios de migrantes y refugiados, de ahí el mensaje con el que da comienzo la experiencia: «Esto es una historia de ficción basada en hechos reales», como ha detallado el creador del juego, Florent Maurin.

Además, ha señalado que antes de empezar a escribir el guion de ‘Bury me, my Love’, realizó «un exhaustivo trabajo periodístico y de documentación» durante más de tres meses, «buscando toda la información posible en medios de interés generalista, en medios especializados en guerras y conflictos internacionales, en todo tipo de documentales, a través de ONG, y por supuesto, con testimonios de refugiados y sus conversaciones por mensajes de teléfono con sus seres queridos».