Para el líder de Vox en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, las imágenes de violencia ejercida contra los refugiados entre los que había niños en la frontera entre Grecia y Turquía «son imágenes hermosas».

Así las ha descrito en un vídeo grabado a las puertas de la Eurocámara, en el que el dirigente de extrema derecha asegura que «los estados tienen que poder defenderse con absoluta libertad, actuando a través de las fuerzas y cuerpos de seguridad, así como del ejército si fuera preciso».

«Hemos visto las imágenes del ejército griego y de la policía griega defendiendo su frontera. Son imágenes yo diría hasta que hermosas, un pueblo defendiendo su libertad», afirma el eurodiputado de extrema derecha.

La situación en Grecia es crítica. Daniel Seixo, columnista y subdirector de Nueva Revolución, describe la situación perfectamente en su último artículo: «Imágenes de familias huyendo con sus hijos en brazos mientras los antidisturbios griegos los asaltan indiscriminadamente con gas pimienta y sofisticados equipos antimotines, cuerpos de migrantes abatidos por disparos de las fuerzas policiales helenas, maniobras con fuego real como método de disuasión, turbas incontrolables –o sin intención de ser controladas– de fascistas dedicándose a amedrentar a familias demasiado exhaustas como para responder de otro modo que no sea con el temor más absoluto… «

Esta descripción de la situación que viven estos refugiados pone en perspectiva lo ofensivo de las palabras de Buxadé y resume el pensamiento político de Vox y la extrema derecha política. No quieren entrar en las instituciones para mejorar la vida de la gente, quieren hacerlo para que su mensaje de intolerancia se convierta en hechos. Palabras de odio que deberían calar en su electorado y llevarlos a preguntarse por qué les votan.